Dar un lavado de cara sin gastar mucho dinero a tu casa, ayudará a venderla antes ya que entrará por los ojos de los posibles compradores, ¡al más puro estilo de los hermanos Scott! Se trata de una técnica marketiniana que se lleva practicando en EEUU desde los años 70 y que, ¡funciona! Digamos que es el maquillaje de las casas, es decir, ponerlas monas con unos sencillos cambios, pero sin cambiar nada de la esencia. Igual que las mujeres coquetas se pintan las pestañas, pero sin cambiarlas, quitarlas o añadir más…

¿Qué detalles harán que tu casa cambie por completo? ¡Comienza la puesta en escena!

  • Lo primero de todo es eliminar todo ornamento innecesario, que no sirva o esté pasado de moda. Puedes tirarlo o donarlo, pero ya sabes, ¡menos es más!
  • Ordena todo aquello que has dejado y, si hace falta, reorganiza los muebles. Pon las cosas como siempre te hubiera gustado tenerlas, aunque no fuera del todo funcional. Lo importante es que de buena sensación.
  • Añade glamour a la ropa de cama, coloca muchos cojines, un plaid estiloso de otro color… Juega con una gama cromática de colores, ¡los dormitorios cambiarán por completo!
  • Coloca un cuenco de cristal en la cocina con galletas y si las has orneado antes de que lleguen las visitas, mucho mejor, el olor de un hogar cálido también ayuda a vender.
  • Si hace falta renovar cortinas u alfombras, ¡hazlo! Fíjate una gama de colores que pueda funcionar y organiza todos los estampados y tonos alrededor de ella.
  • Pinta todas las paredes, el color blanco es el que da más sensación de limpieza y estilo. ¡Nunca pasará de moda!
  • Si tienes alguna pieza especial como un tocador o similar, ¡da protagonismo! Colócala en un lugar especial

Por último, la parte más importante, la primera toma de contacto con los compradores es a través de fotografías. Si es necesario, contrata a un buen fotógrafo/a, ellos sabrán sacar el máximo partido de todas las estancias. ¡Una vez hayas realizado estos cambios, ¡no querrás vender tu casa nunca más!