Suele suceder que en el momento más inesperado se te atasca el lavado y es una faena. Especialmente ahora que es complicado que acuda un fontanero a casa y que encima te va a costar un buen dinero.

Entonces te asaltan las ideas de fontanero y piensas en lo fácil que sería desatascarlo y el tiempo y dinero que te ahorrarías. Por eso, antes de lanzarte a la aventura te vas a dar unos cuentos consejos para que puedas hacerlo tú mismo. Eso sí, si el atasco es muy fuerte podrías complicarlo más así que no dudes en recurrir a un profesional. De hecho, muchos seguros del hogar ofrecen la coberturas “del manitas a domicilio”.

La primera de tus opciones para desatacar el lavabo debe ser la de recurrir a la ayuda de un desatascador. Comprueba primero si de verdad está atascado, para ello deja que fluya el agua normalmente como cuando lo usas. Si está atascado, entonces ponte manos a la obra con tu desatascador, y presiona sobre la boquilla donde no fluye y lo mantengas durante unos segundos. Vuelve a repetir esta operación unas 10 veces. Si con esto continúa igual, es el momento de explorar otras opciones.

Otra opción es desenroscar la válvula del desagüe. Con esta maniobra podrás comprobar si existen residuos en el conducto que impidan el flujo normal del agua. Si los hay, entonces procede a retirarlos hasta dejar la pieza limpia. Cuando termines, vuélvelo a enroscar.

Remedios caseros para desatascar un lavabo

Si con los dos consejos anteriores no has logrado desatascar el lavabo, existen algunos remedios caseros que quizás puedan ayudarte:

Bicarbonato y vinagre

Para llevar a cabo este proceso, despeja el lavabo y procura que no haya nada de agua. Mezcla en un vaso bicarbonato de sodio con vinagre. Después vierte la mezcla en el lavabo y deja reposar unos 20 minutos para que la reacción haga su trabajo. Para comprobar que este método ha sido eficaz, echa agua hirviendo en el lavabo para que termine de desatascar lo que quede. El efecto que verás será que sube todo y entonces empezará a tragar. Repite esta acción unos cuantos días para que trague mejor.

Agua caliente

Los atascos por lo general suelen producirse debido a los restos de jabón, pelos, grasa... Por eso si tienes tuberías de metal, para acabar con el taponamiento puedes verter una olla de agua hirviendo por el desagüe. Y ojo, no funciona con el agua caliente del grifo, tiene que ser con agua hirviendo.

Con ayuda de una percha

Esta es una solución sencilla y puede funcionar bien, especialmente si lo que quieres es retirar los pelos que se acumulan por el desagüe. Para ello necesitas una percha metálica, y estírala todo lo que puedas. En uno de los lados haz un pequeño gancho. Introduce la percha por el desagüe y ve moviéndolo para extraer los pelos u otras cosas que se hayan podido quedar atascadas. Para finalizar deja correr el agua caliente para desatascar del todo.

Detergente para platos

Otra opción para desatascar el lavabo es usar detergente para platos. Necesitarás un cuarto de una taza de producto. Al introducirlo por el desagüe actuará como lubricante y ayudará a que se disuelvan los residuos. Después vierte agua hirviendo y utiliza el desatascador para acabar el trabajo.

Otras opciones para desatascar

Si ninguno de los métodos anteriores ha conseguido desatascar el lavabo, la última opción antes de requerir la ayuda de un profesional, puedes probar con un desatascador químico que encontrarás en cualquier supermercado.

Sigue las instrucciones que vienen en el producto en función del atasco y dejar que actúe durante toda la noche. Prueba al día siguiente si ha funcionado, aunque ten cuidado de no empeorarlo utilizando demasiado producto, porque pueden crear una masa imposible de sacar.

Por eso en algunas ocasiones vas a tener que llamar a un profesional. Ten en cuenta que es un trabajo bastante engorroso ya que hay que cambiar y revisar las cañerías y tuberías, incluso a veces picar la pared. Por eso, si el problema sigue, posiblemente tengas algo más serio y necesites recibir asistencia.