Al menos una vez al mes se debería realizar una limpieza profunda de todas las bañeras y duchas de nuestro hogar para garantizar una higiene máxima. Lo ideal es mantener la bañera limpia tras cada uso diario y realizar una limpieza semanal para que no tengamos que invertir demasiado tiempo en una limpieza a fondo mensual.

Limpiar la bañera a menudo, supone evitar que aparezcan manchas o moho que posteriormente será más difícil de quitar. A continuación, os detallamos cinco pasos a seguir para que las bañeras y duchas de tu hogar luzcan como nuevas durante el mayor tiempo posible.

1. Antes de nada, limpia con un estropajo o trapo húmedo toda la superficie, incluyendo los azulejos, para eliminar cualquier partícula, rastros de jabón o pelos olvidados.

2. Elige el producto adecuado y si la bañera está en mal estado (restos de grasa, pintura, moho, cal, etc.), recomendamos dejarla en remojo durante unas horas con productos como:

  • Bicarbonato de sodio.
  • Vinagre blanco: elaborado a través de la fermentación del alcohol etílico proveniente de un destilado procedente del vinagre de vino. Es un producto que no debería faltar en ningún hogar ya que sirve para limpiar todo aquello que se nos resista en superficies fáciles y difíciles.
  • Lejía o amoniaco aromático.
  • Quita grasas para vajillas.
  • Detergente para la ropa: si compruebas que el esmalte de la bañera va desapareciendo con el uso diario, no dudes en limpiarla utilizando detergente para la ropa ya que blanqueará la superficie y la dañará menos (aunque quizá tengas que frotar más).

3. Pulveriza la bañera con el producto elegido, espera unos minutos y frota con un trapo o esponja para eliminar las manchas de suciedad y cal. Utiliza un cepillo de dientes para frotar en las zonas más pequeñas y escondidas. Si ha aparecido moho, aplica fungicida y una vez aclares y seques, pinta las rayas del color pertinente.

4. Limpia la grifería utilizando alguna de las mezclas anteriores o productos antical recomendados en supermercados. El simple hecho de tener la grifería impecable ya da sensación de baño completamente limpio. Muy importante secar bien.

5. Repasa estanterías, baldas y azulejos para que el resultado final sea de impacto.

Recuerda, la clave es el buen mantenimiento diario pero, puede darse el caso de que se rompa alguna tubería o similar. Por ello, es recomendable que nuestra casa esté asegurada ya que, ante cualquier rotura o imprevisto desafortunado nuestro baño (o el de nuestros vecinos) quedará como nuevo y nosotros no tendremos que realizar un desembolso imprevisto.