Todos tenemos en casa un arsenal de productos de limpieza, especializados en quitar manchas, dejar inmaculados los azulejos o desincrustar la grasa más persistente. Un elenco de sustancias que no siempre son del todo aconsejables, ya que pueden provocar irritaciones en la piel, contaminar el agua o ser peligrosos al inhalarlos.

Veamos cuáles son los productos de limpieza agresivos y más dañinos:

  • Limpiadores para WC. Los productos para el inodoro son más agresivos que los limpiabaños, ya que suelen contener ácidos. Los que vienen en bloque añaden contaminantes al agua (sus principios activos van directos al desagüe) y son claramente peligrosos para los niños, que pueden tocarlos y llevarse las manos a la boca o incluso ingerirlos atraídos por sus colores.
  • Limpiahornos. Son corrosivos. Suelen contener sosa cáustica, por lo que hay que ser cuidadosos y seguir a rajatabla las instrucciones de seguridad. Son bastante eficaces, pero no imprescindibles: limpiar siempre el horno después de usarlo y antes de que se enfríe por completo evita la suciedad incrustada y requemada que obliga a recurrir a limpiadores más agresivos.
  • Desatascadores químicos. Estos productos son tan agresivos para el organismo humano como para el medio ambiente, y la culpa es de las sustancias corrosivas que contienen, para eliminar los restos. Son eficaces, pero hay alternativas más inocuas: de entrada, la prevención (evitando que vayan a parar a cañerías y desagües los objetos que podrían causar un atasco), así como instalar válvulas de desagüe que sean desmontables. Si el atasco ya se ha producido, puedes comenzar por recurrir a alguno de los sistemas mecánicos (la tradicional ventosa, el aire comprimido o el alambre desatascador), con cuidado de no dañar las tuberías de desagüe.
  • Desinfectantes y antibacterias. Son inútiles y, para muchos, contraproducentes, al crear un ambiente de asepsia poco realista y contribuir a la creación de resistencias bacterianas. Y además, las sustancias permanecen en el agua de desagüe y resultan peligrosos para la flora y la fauna. No es necesario recurrir a estos productos para limpiar: basta detergente, que es capaz por si solo de arrastrar los microorganismos.
  • Ambientadores. Estos productos contienen disolventes que son potencialmente nocivos para la salud, pues pueden provocar o empeorar el asma, bronquitos, migrañas... La alternativa es ventilar bien y airear las habitaciones.