Suele ocurrir: hablamos de contaminación y nuestra mente piensa directamente en ciudad, coches y humo, pero no pensamos en que incluso el aire de nuestro propio hogar pueda estar contaminado, ¿verdad? Pues nada más lejos de la realidad. Es cierto que el aire de nuestra casa no está contaminado al mismo nivel que el de una ciudad, lógicamente, pero sí se ve afectado por el uso de ciertos electrodomésticos o por alguna que otra mala costumbre de sus habitantes.

Desde ECI Seguros queremos que tu casa sea un espacio seguro y limpio, así que toma buena nota de estos agentes dañinos que están presentes en la mayoría de los hogares y trata de reducir al máximo la contaminación del aire:

  • Moho. Aparecen con la humedad y puedes evitarlo simplemente manteniendo secos los distintos habitáculos de la casa. Ya sabes: trata de tender ropa y toallas siempre fuera de la casa.
  • Humo de cigarro. ¿A caso tiene algún beneficio este hábito? ¡Otra razón más para dejarlo!
  • Electrodomésticos con mala ventilación. La estufa o el horno son dos de ellos. Trata de abrir las ventanas de vez en cuando para limpiar el aire.
  • Pintura reciente. Su formulación incluye químicos que pueden resultar realmente graves para la salud. Ventila a conciencia tu casa si acabas de pintarla.
  • Pesticidas. Controlar una plaga de insectos con pesticidas puede incluso resultar peor que la propia plaga. Puedes recurrir a alternativas naturales, pero si te quedas con los pesticidas, ¡que corra bien el aire después de usarlos!.
  • Combustión. Al utilizar aparatos que implican la quema de gases (chimeneas u otro tipo de calentadores) se libera monóxido de carbono y dióxido de nitrógeno entre otros. Para evitar que se acumulen, procura abrir las ventanas al cocinar y utilizar ventiladores para mover el aire eficazmente.

Seguro que ya lo sabes, pero te lo recordamos por si acaso: las plantas son un aliado genial para limpiar el aire de casa y encima hacen un trabajo de decoración estupendo. Tu casa es ése lugar al que siempre vuelves, ¡cuídala!