En cuanto a la seguridad de nuestro hogar se refiere, toda protección es poca para evitar que personas ajenas a tu vivienda puedan acceder libremente a ella.

En los últimos años, se han descubierto algunas de las técnicas más sofisticadas que utilizan los ladrones para acceder a nuestros hogares o lugares de trabajo a través de puertas, ventanas e incluso paredes. Muchas veces es prácticamente imposible poder evitar este tipo de “visitas inesperadas” pero, teniendo información acerca de las técnicas más utilizadas podremos intentar poner barreras y proteger más nuestra vivienda.

Una de las técnicas más reconocidas, que fue descubierta a finales del siglo pasado en Alemania, dentro del sector de los cerrajeros, ya que es una de las técnicas que ellos utilizan para ayudarnos cuando hemos perdido las llaves de casa o las hemos dejado dentro, es el Método Bumping, ¿en qué consiste?

El Método Bumping consiste en ejercer presión en la llave, ayudándose de un objeto, con el único fin de hacer saltar los cilindros de la cerradura, separando los pistones de los contra pistones, para que ésta quede abierta y por tanto, nuestra vivienda quede expuesta a los ladrones en cuestión de minutos y sin dejar rastro o sonido alguno.

La realidad es, que antes era una técnica propia de bandas organizadas pero, en la actualidad, podemos encontrar multitud de vídeos y tutoriales sobre cómo realizar este método en la red por lo que nuestras viviendas están expuestas a cualquiera que no tenga buena intención.

Ante eso, ¿cómo proteger nuestras cerraduras ante esta amenaza? Lo ideal es, según la opinión de muchos cerrajeros, que se sustituyan las cerraduras que funcionan con sistema tradicional de cilindros mecánicos por cerraduras electrónicas o antibumping. De esta forma, pondremos las cosas más difíciles a los extraños y protegeremos mejor nuestra vivienda.