Las polillas, no solo son insectos que proliferan en armarios cerrados o lugares donde hay ropa guardada durante mucho tiempo seguido. Estas mariposas nocturnas también pueden aparecer en alacenas o mobiliario y pueden llegar a ser un tanto dañinos. Si no los ves, no es por nada, simplemente que suelen actuar más cómodos por la noche. Suelen ser las culpables de aquellos pequeños agujeros que aparecen en la ropa o muebles, ¡ya sabes!

Algunos remedios caseros que podemos llevar a cabo para que no se sientan cómodas en nuestro hogar son:

  • Guardar la ropa correctamente es una de las claves del éxito más sencilla para luchar contra las polillas. Debe estar bien lavada y planchada, colgada como es debido y sin olores extraños.
  • Cáscara de naranja y limón guardada en pequeños saquitos de tela. Así también tendremos armarios perfumados, 2 en 1.
  • Introducir clavos de olor en los bolsillos de las prendas de abrigo es una buena idea para alejar a las polillas. Sobre todo, si se trata de tejidos vulnerables que suelen ser los tejidos más orgánicos y naturales.
  • Mantén alimentos como la harina o los cereales bien guardados en frascos de plástico o cristal ya que son sus manjares favoritos.
  • El aceite cedro es también un repelente natural contra las polillas. Si el aceite te parece un peligro por si se derrama, puedes colocar pequeños trozos de esta madera entre la ropa. ¡Curioso! Seguro que este remedio no lo conocía ni tu abuela.
  • El alcanfor o naftalina es ese aroma tan de casa de los abuelos, ¿verdad? Todos lo hemos olido alguna vez, es un tanto especial quizá demasiado fuerte pero no quita para que sea un remedio muy útil. Ojo, es tóxico, cuidado con los niños ya que en ocasiones se presentan en forma de bolitas que pueden confundirse con pequeños caramelitos…

Aunque no lucha contra las polillas, tener un seguro de hogar, te dará la tranquilidad necesaria para invertir toda tu energía en acabar con ellas. ¡Venceremos!