Internet ha cambiado muchos comportamientos, entre ellos, los de los clientes potenciales de cualquier tipo de empresa, necesarios para incrementar las ventas de un negocio.

En este sentido, la posibilidad que ofrece Internet para poder realizar compras online ha sido clave para que los clientes modifiquen sus rutinas de compra y sus comportamientos, que antes podían ser más previsibles. Así es como se ha generado lo que se conoce como showrooming, el lado opuesto al webrooming.

¿Qué es el showrooming? Hablamos de este concepto cuando un cliente sigue el siguiente comportamiento:

1.      Se interesa por un producto concreto.

2.      Visita la tienda física para ver y probar el producto.

3.      Abandona la tienda sin adquirir el producto.

4.      Hace una búsqueda en Internet, en portales de venta online que vendan dicho producto.

5.      Compara precios para ahorrar en su economía de hogar.

6.      Compra el producto a través de Internet.

La compra online es cada vez más habitual y la prueba está en la cantidad de portales de venta a través de Internet que existen hoy en día.

El showrooming supone un problema evidente para las tiendas físicas, que gastan en el sueldo en un dependiente que a su vez emplea parte de su tiempo en atender a un cliente que, finalmente, realizará la compra en otro lugar. Son potenciales clientes del establecimiento que nunca llegan a fidelizar con el local, aunque sí se interesen por el producto y por el ahorro.

Hay cierto tipo de productos con los que es más habitual que se dé el showrooming, como son los productos que tengan que ver con la música, los libros, la electrónica, el calzado y la ropa, además de productos para el entretenimiento o hobbies y artículos del hogar.

Los productos en los que el precio puede variar considerablemente, si lo compras a través de Internet a si lo compras en una tienda física, son los que más generan el showrooming entre los clientes.

Habrá ocasiones en que los clientes prefieran adquirir el producto en la tienda física, ya sea por la urgencia en la adquisición de dicho producto, por evitar tiempos de espera en el envío o porque confían más en una atención más personalizada.

Pero si posees un negocio y detectas la práctica del showrooming, una buena manera de hacer que las ganancias se generen al final hacia la misma empresa, es creando tu propio canal de venta online.