Comer o cenar fuera de casa casi siempre se convierte en sinónimo de calorías. Esto se debe a que generalmente nos vemos expuestos a una gran cantidad de alimentos que normalmente no consumes en casa y a los cuales nos vemos enormemente tentados. Sin embargo, salir a comer no tiene que ser equivalente a comer mal, simplemente hay que saber pedir.

Aunque cada vez es más habitual encontrar menús del día más saludables en muchos establecimientos, es importante que sigas algunas pautas y aprendas a decir que no a ciertos alimentos cuando comes fuera de casa si quieres mantener la línea.

Lo primero que debes controlar son los ingredientes que llevan las comidas, porque puedes pensar que una ensalada es lo más sano y con menos calorías y puedes estar equivocándote. Algunas ensaladas contienen ingredientes que son una bomba de calorías, hay veces es preferible pedir antes un filete con verduras. En el caso de las que llevan salsas y aderezos tipo César, mostaza con miel, base de nata… y si es el caso opta siempre por añadir aceite de oliva, zumo de limón y vinagre.

Si vas a pedir una ensalada fíjate en que contenga estos ingredientes: una proteína magra (queso fresco, atún, gambas, taquitos de pavo, salmón ahumado, tofu, legumbres...), grasas favorables insaturadas (aceite de oliva, frutos secos, aguacate, aceitunas...) y vaya acompañado de vegetales de temporada.

Evita las patatas fritas. Este alimento solo suma calorías provenientes de los hidratos y las grasas procedentes de la fritura, y son una fuente de radicales libres. Lo mismo te pasa con los fritos y los rebozados.

Los postres como las tartas, helados y otros dulces, es preferible evitarlos. Optar por la fruta fresca de temporada o un yogur bajo en grasa y sin azúcar.

Tapas con menos calorías

Los calamares a la plancha.

Esta es sin duda una de las tapas más populares de nuestro país, pero su versión frita y rebozada nos aporta muchas más calorías, que una su versión a la plancha. Unos calamares fritos tienen 200 kcal, ya que, aunque el calamar no lleva grasa, al ser frito se dispara su aporte calórico por a las harinas y al aceite de la fritura. Sin embargo, sin son a la plancha las calorías se reducen considerablemente hasta las 80 Kcal. Es una tapa más sana que destaca por su aporte de minerales como el fósforo, hierro, potasio, zinc, manganeso, magnesio y yodo, a la que solemos añadir vitamina C con el limón y el perejil.

Patatas aliñadas

Si vas a comer patatas, lo mejor es evitar las clásicas de bolsa del picoteo por excelencia. son, tradicionalmente, el picoteo de chiringuito por excelencia. Unas patatas tipo chips aportan 571 kcal. Son una bomba calórica y encima no tienen prácticamente nutrientes, además son una gran fuente de grasas y aportan exceso de sal.

En cambio, unas patatas aliñadas aportan sólo 118 kcal. Eso sí, siempre que sean hervidas y aderezadas con un poco de aceite, vinagre. Si les añaden huevo picado y perejil además de estar muy ricas, tienen pocas calorías y aportan energía y nutrientes.

Jamón serrano

Una tapa de un buen jamón aparte de deliciosa nos aporta solo 140 kcal. Además, lleva un tipo de lípidos cardiosaludables por lo que es bueno para nuestra salud. Eso sí, el pan acompañado, moderado.

Boquerones en vinagre

Están riquísimos y encima son una gran fuente de ácidos grasos omega 3, que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y a disminuir los niveles altos de colesterol y triglicéridos. Y todo esto por 180 kcal.

Pinchos, de verduras mejor que de cerdo

Un pinchito de carne de cerdo solamente nos aporta 205 kcal, nada más y nada menos. Esto se debe a que esta carne es rica en colesterol y grasa, sobre todo si se toma frita. En cambio, si es de verduras tendrás unas calorías aproximadas de 95 kcal. Calabacín, con tomatitos, zanahoria y champiñón… hecho a la plancha, aderezado con aceite de oliva virgen y hiervas, es una opción mucho más saludable y baja en grasas.

Queso, mejor fresco

Si pides una tapa de queso fresco tendrá unas 200 kcal. Es probable encontrarlo aderezado con aceite y orégano espolvoreado. Es bajo en grasa, en sodio, tiene menos calorías y nos ayuda a controlar el colesterol.