Aun así, dependiendo del lugar del mundo donde te encuentres, se cocinará con un tipo de aceite u otro, es más, hay determinadas recetas que saben mejor con un aceite que con otro. Por ejemplo, hay quien prefiere los bizcochos de zanahoria con aceite de girasol. ¡Para gustos, aceites!

Esto se debe principalmente a la tierra, es decir, dependiendo del lugar existirá un tipo u otro de planta que se ve favorecida por las características y clima de la zona. Primero estaba la planta y luego, el ser humano explotó todo lo posible de ella logrando extraer aceite. Más  tarde, con los largos viajes y expediciones, todo cambió e intentamos plantar todo tipo de plantas en diversas zonas. En algunos casos funcionó, en otros no tanto. La realidad es que, en Castilla-La Mancha no saldría un buen aceite de coco, aunque, seguramente, llagará el día que alguien lo intente y puede que hasta salga bien. ¿Imaginas? 

Aunque en algunos lugares se utilice el mismo aceite para todo (como el de oliva ejem, ejem! que vamos a decir nosotros) la realidad es que hay aceites más favorables para unos alimentos y tipo de cocinado que otros. 

A continuación, vamos a diferenciar entre dos usos diferentes que podemos dar a los aceites: aliño en crudo y cocinado. Todos los aceites del mundo son valiosos para aliñar en crudo pero para cocinar, es conveniente utilizar los siguientes, sobre todo si se va a alcanzar una alta temperatura.  

  • Aceite de girasol.
  • Aceite de coco virgen.
  • Aceite de soja.
  • Aceite de cacahuete o maní.
  • Aceite de colza (aunque en España no tiene una buena imagen es muy utilizado en Japón, India, Canadá o EEUU). Igual pasa con el Aceite de Palma… 
  • Aceite de sésamo.
  • Aceite de linaza
  • Aceite de trufa. 

Otros aceites como el de aguacate, ligeros y sabrosos son ideales para determinados tipos de ensaladas. Lo que debemos evitar siempre que podamos para no dañar nuestra salud,  es ingerir alimentos con aceites refinados.