Aunque es común pensarlo, este material no se oxida, sino que tiene una reacción con el sulfuro de hidrógeno, un gas, que es el que hace que se vuelva fea la superficie.

Pero, no os preocupéis, porque hay bastantes trucos caseros para mantener como el primer día tus joyitas de plata.

¡Toma nota para pulir todos los objetos y que recuperen su brillo natural!

- Agua con sal: es sencillo, una simple solución de agua con sal común. Esta mezcla resulta bastante efectiva para recuperar el brillo de cadenas y joyas. Para que funcione deja reposar toda la noche, y a la mañana siguiente pule con un paño seco.

- Pasta de dientes: raro, sí, pero funciona. Es eficaz como abrillantador casero para la plata y objetos metálicos. Antes de aplicar la pasta de diente deberás lavar aquello que quieras recuperar con jabón neutro y agua caliente.

- Bicarbonato de sodio con vinagre: esta combinación es uno de los mejores trucos caseros para limpiar y pulir muchos objetos. ¿El resultado? Limpieza y brillo extremo.

- Papel de aluminio: muy popular, antiguo y lo que más nos interesa, sencillo. Solo tienes que envolver los objetos de plata en un trozo grande de papel de aluminio y sumergirlos en agua caliente con sal durante diez minutos.

- Limón: conocido por su poder de limpieza y desinfección, el limón es un buen aliado para limpiar y conservar la plata.