A estas alturas, seguramente ya habrás visto algún reportaje en tv o leído algo en prensa sobre este tema. La terapia equina tiene grandes beneficios para mejorar la salud tanto física como psicológica, sobre todo esta última. Está más que demostrado que la terapia con caballos beneficia enormemente a la salud de todas las personas, pero, en especial, la de personas que tienen algún tipo de secuela por accidente o enfermedad crónica neuromotora. Por ejemplo, en una enfermedad como el autismo el contacto con animales favorece directamente al bienestar y sus niveles de estima y “cariño” aumentan. Igual con personas que no pueden caminar, personas ciegas…

Los animales, tienen mucho que enseñarnos y en este caso, los caballos pueden ayudarnos a:

  • Mejorar el equilibrio y las posturas, sobre todo de pelvis y espalda, por lo que puede contribuir a aliviar dolores crónicos o provocados por algún accidente.
  • Mejora la concentración.
  • Mejora la autoestima al pasar tiempo con uno mismo y al no tener nadie más en quien en confiar que si mism@ para seguir adelante a lomos del equino. Digamos que eres tú la única persona que puede sacarte las castañas del fuego, es una forma de conocerte mejor y de saber dónde están tus límites. Es algo así como la experiencia de viajar sol@ por el mundo.
  • Favorece a la rehabilitación de personas con discapacidad de origen neuromotora.
  • Mejora la expresión verbal y la cognición de pacientes con discapacidad intelectual.
  • El simple hecho de cepillar a los caballos y tener contacto físico con ellos ya es beneficioso para el estado de ánimo.

En definitiva, se trata de ayudar a rehabilitar a través de los caballos a personas con una determinada discapacidad o lesión. Los profesionales de tu seguro de salud podrán informarte más sobre sus beneficios. Si todavía no tienes uno, puedes calcular aquí la cuota final que pagarías.