La “costra láctea” puede darse en los bebés durante sus primeros meses de vida. Aunque tiene un aspecto extraño no reviste de gravedad y no resulta doloroso para el pequeño.

Este término se utiliza de manera común para referirse a la dermatitis seborreica, un tipo de dermatitis que se presenta en forma de costras en la piel y que no representa ningún daño o peligro para la persona que lo sufre.

Es bastante común que muchos bebés lo padezcan en sus primeros meses de vida. A pesar de ello, los padres no deben preocuparse demasiado, ya que no se trata de una enfermedad contagiosa y tampoco es dolorosa. Como mucho puede provocar picores que sí pueden llegar a ser incómodo.

Este tipo de dermatitis puede salir en diferentes partes del cuerpo, aunque es más común que aparezca en la frente, en la cara, el cuero cabelludo, cejas, nariz y en otras zonas como puede ser detrás de las orejas y las axilas, y en aquellas partes donde existan pliegues en la piel.

Síntomas de la dermatitis seborreica

Los signos y síntomas de la dermatitis seborreica pueden ser:

  • Hojuelas de piel (caspa) en el cuero cabelludo, el cabello, las cejas, la barba o el bigote.
  • Manchas de piel grasosa recubiertas de escamas blancas o amarillas o costras en el cuero cabelludo, el rostro, los costados de la nariz, las cejas, las orejas, los párpados, el pecho, las axilas, la zona de la ingle o debajo de las mamas.
  • Enrojecimiento de la piel.
  • Picazón.

Cómo identificar la costra láctea

Los bebés pueden desarrollar la dermatitis seborreica en un periodo de tiempo que comprende desde las primeras semanas de vida hasta el primer año de vida. Si el pequeño padece esta dolencia probablemente tendrá una erupción en alguna parte de la piel, pero que seguramente no revista importancia.

En el caso de que un bebé padezca este tipo de costras casi seguro que se debe a dermatitis seborreica o costra láctea. Algunas características de las costras son:

  • enrojecimiento en los pliegues de la piel en los que surge la erupción
  • presenta un color amarillento en la parte superior de la costra que da la sensación de estar muy seca.
  • la textura se asemeja a la que tienen las escamas.

Tratamiento para la costra láctea

Este tipo de dermatitis no suele requerir tratamiento específico ya que suele desaparecer del mismo modo que apareció, y puede tardar en quitarse un par semanas o un par de meses a lo sumo. Por este motivo, debes preocuparte en exceso, pero si ves que es demasiado severa y estas inquieto por la salud del bebé no dudes en consultar a tu pediatra.

Sin embargo, mientras dura este proceso, lo que sí que puedes hacer es tratar las costras para que sean lo menos incómodas para tu bebé. La forma de hacerlo es lavando al pequeño una vez al día, y mucha atención al tema de bañarle una sola vez, porque en el caso de padecer dermatitis seborreica, bañar demasiado al niño puede ser contraproducente.

Cuando ya hayas bañado al bebé, las costras se habrán reblandecido y podrás procede a frotar las costras con la ayuda de un cepillo suave o con un cepillo de dientes. Procura hacer de forma suave y sin forzar demasiado, ya que si lo haces demasiado fuerte sí puedes causarle algo de dolor.

Si te encuentras con alguna costra más resistente, prueba a aplicar una pequeña cantidad de aceite o vaselina y deja que se empape durante unos minutos. Pasado este tiempo, prueba nuevamente a frotar con ayuda del cepillo.

De todas formas, la costra láctea es una dermatitis que aparece aproximadamente en una décima parte del total de bebés, y como hemos comentado no es ni dolorosa ni contagiosa.