La aparición de hongos en los pies es un problema que puede darse en todo tipo de personas. Además de ser una afección muy desagradable, es contagiosa, por lo que es fundamental su inmediato tratamiento en cuanto da señales. El calor y la humedad son los factores que propician el crecimiento de hongos en los pies: los zapatos cerrados, el sudor, el agua, las piscinas, las duchas… son muchos los ambientes que predisponen a las personas a sufrir este problema. Los hongos en los pies más comunes son dos:

  • Hongos en las uñas: este tipo de hongos afean el aspecto de la uña, oscureciéndola, hinchándola o levantándola. Además provocan dolor en la zona.
  • Pie de atleta: suele aparecer en la planta de los pies y entre los dedos. La piel de estas zonas se escama, reseca y agrieta. Producen picazón.

Como es de suponer, el nombre “pie de atleta”, asignado a este tipo de hongos, se refiere a las personas deportistas que por lo general, debido a su profesión, son más propensos a la sudoración en los pies y por lo tanto a sufrir este tipo de infección. Si detectas la aparición de hongos en los pies, acude al médico. Un especialista en podología sabrá aconsejarte sobre el mejor tratamiento para su eliminación. Aparte de las medidas de higiene necesarias y extremas que deberás seguir, como lavar y secar bien la zona dos y tres veces diarias o cambiar los calcetines antes de que se acumule calor en ellos, el médico podrá recetar alguna crema e incluso algún medicamento oral, dependiendo del grado de afección o gravedad.

Es importante no dejar pasar tiempo antes de la consulta al especialista. Los hongos en los pies y en las uñas suelen extenderse con facilidad. Pon remedio antes de que el problema se agrave.

Si quieres prevenir la aparición de hongos en los pies, puedes tomar una serie de sencillas medidas:

  • Evita la humedad cambiando con regularidad el calzado y los calcetines.
  • Seca bien la zona siempre que se moje.
  • Para evitar contagios, utiliza chanclas en duchas, piscinas o vestuarios públicos.
  • Lava bien los pies y manos después de utilizar instalaciones públicas donde el calor y la humedad sean habituales.
  • Lavar tus manos después de tocar a un animal, también puede prevenir la aparición de hongos en los pies y en las uñas, ya que aquel también puede contagiarlos.