La ludopatía es una adicción patológica a los juegos de azar. Consiste en una alteración progresiva del comportamiento por la que el individuo siente una incontrolable necesidad de jugar, menospreciando cualquier consecuencia negativa. Es un tipo de adicción en el que no se consume ninguna sustancia, pero a veces va acompañada de otras sustancias como son el tabaco, el alcohol o las drogas.

Este trastorno se daba, hace años, principalmente en hombres entre 35 y 45 años. Sin embargo, tal y como alertan desde la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar) el perfil del ludópata en España está cambiando rápidamente.

Tal es así que España cuanta con la tasa más alta de toda Europa de ludópatas entre 14 y 21 años. Un dato escalofriante. De hecho, cada vez son más las familias que recurren a consultas y ayudas para menores, pese a que en nuestro país legalmente no se puede apostar hasta los 18, pero, aun así, consiguen jugar.

Cómo hemos comentado, el ludópata es mayoritariamente hombre -7 de cada 10-, debido en gran parte a que la mayoría de los nuevos juegos adictivos, como las apuestas deportivas, atraen más a los varones.

Los hombres se enganchan a los nuevos casinos en línea (el 30%) y sobre todo a las apuestas deportivas (el 55%), el resto se reparte entre las tradicionales tragaperras y casinos. En cambio, la ludopatía por el bingo es mayoritariamente en mujeres, de unos 50 años, y es un perfil que apenas ha cambiado.

Sin embargo, no existen estudios concluyentes de la dependencia en menores, precisamente, porque no pueden jugar dentro de la legalidad. Pero desde Fejar apuntan que los jugadores patológicos son cada vez más jóvenes y que están embelesados por las apuestas deportivas y el póker online.

Síntomas de ludopatía

La ludopatía se da cuando la persona que padece este trastorno practica juegos de azar y le acarrea graves problemas. Piensa, vive y actúa en función del juego, dejando a un lado cualquier otro tipo de objetivo.

Para detectar si estamos frente a una persona ludópata tendremos que atender a estos comportamientos:

  • Tiene un deseo incontrolable de jugar
  • Engaña a la familia
  • Tiene un cúmulo de deudas debido al juego
  • Se observan cambios en su comportamiento: Irritabilidad, insomnio, ansiedad. Lo que se conoce como Síndrome de Abstinencia.

Diferencias entre un ludópata y un jugador

Que te guste de vez en cuando hacer una apuesta, ir al casino con tus amigos, o a un bingo no es preocupante, ya que esto es lo que se denomina un jugador social. Sin embargo, hay rasgos que diferencias a un ludópata de un jugador social:

  • El ludópata ya no tiene control sobre su conducta, el juego les puede y no son capaces de parar y nunca tienen límite.
  • Su objetivo no es solo conseguir dinero, sino que desarrollan una verdadera dependencia llegando incluso a afectar a su autoestima el no poder recuperar el dinero perdido.
  • A diferencia del jugador esporádico para el que es una actividad social y juega en compañía, el 95% de los ludópatas juegan solos.
  • Un ludópata pierde el control del gasto, mientras que un jugador se marca límites, no sabe cuánto puede llegar a perder y en ocasiones las pérdidas son desmedidas.
  • El jugador social en un porcentaje mayoritario, en torno al 70%, dejan de jugar en cuanto han ganado. A la contra, el 95% de los ludópatas, ganar es un mero estímulo para seguir jugando y volver a perder esas ganancias.

No hay que olvidar que detrás de la adicción al juego o a causa de la adicción, puede existir otras patologías. Hay estudios que afirman que el 30% de los ludópatas padecen también ansiedad o depresión. En estos casos, será necesario recurrir un tratamiento combinado con un médico psiquiatra y un psicólogo para tratar ambos problemas.