La fascitis plantar es una inflamación continúa provocada por una sobrecarga puntual o estiramiento del tejido elástico que va desde el hueso calcáneo hasta la zona de los dedos del pie. Hablando en claro, se trata de un dolor constante y puntiagudo en la zona del talón, sobre todo al andar, pudiendo generar cojera o imposibilidad para caminar.  Es esta sobrecarga la que se denomina “fascia plantar” de ahí, el término “fascitis”.

Como decíamos, el principal síntoma es el dolor agudo que se siente en la zona interna del talón.

Entre las causas más comunes de la fascitis plantar podemos encontrar:

  • Sobrepeso o aumento rápido.
  • Pasar largas horas de pie sin descanso o caminando por un terreno irregular. Por ejemplo, salir a caminar por el campo puede hacer que pisemos piedrecitas o similar…
  • Utilizar un calzado inadecuado o de mala calidad. ¡Mucho cuidado, sobre todo en verano, con los zapatos demasiado planos!
  • Si tienes pies planos o calvos, tienes más posibilidades de sufrir este tipo de dolencias.
  • No estirar correctamente antes de salir a hacer deporte.
  • Una forma incorrecta de pisar que puede corregirse acudiendo a una revisión con el podólogo, pregunta en tu seguro de salud, quizá tienes esa cobertura.

El doctor, seguramente te recomiende algunas pautas como las siguientes:

  • Evitar esfuerzos como saltar o correr.
  • No cargar peso.
  • Tener reposo.
  • Realizar estiramientos poco a poco.
  • Aplicar hielo para aliviar la zona, ¡siempre es beneficioso para la circulación!
  • Antiinflamatorios o corticoides.
  • Un fisioterapia u osteópata también serán necesarios para recuperarte lo antes posible. ¡Sus técnicas son las mejores! Es más, mucho mejor que tomar medicación…

En definitiva, se trata de una dolencia pasajera que, si se trata a tiempo, no te causará demasiados problemas.