El cuidado de la salud de nuestras articulaciones se suele centrar en zonas como rodillas, tobillos, muñecas, manos… pero existen una serie de trastornos de la articulación temporomandibular que sufren muchas personas.

Esta articulación es la que conecta el cráneo con la mandíbula inferior en la zona delantera de los oídos, donde se encuentran las puntas redondeadas de la mandíbula inferior insertadas en la articulación del hueso temporal del cráneo.

Como cualquier otra articulación de los huesos, esta también puede presentar problemas. En este caso, aunque pueden aparecer en todo tipo de edades, es en las mujeres jóvenes en las que más se presentan los síntomas.

¿Qué tipo de síntomas provocan los trastornos de la articulación temporomandibular? Son síntomas que afectan a los huesos de la zona y a toda la musculatura de la masticación.

  • Problemas en el momento de masticar: las personas que sufren trastornos de la articulación temporomandibular, pueden sentir dificultad al intentar morder o masticar, percibiendo dolor o que la dentadura no encaja del todo bien.
  • Chasquidos en la mandíbula: es frecuente que al abrir o cerrar la boca, la persona afectada escuche una especie de chasquido.
  • Dificultad para abrir y cerrar la boca: la mandíbula se puede bloquear una vez abierta. También puede ser que ofrezca resistencia a abrirse cuando se encuentra cerrada.
  • Los trastornos de la articulación temporomandibular también pueden provocar fuertes dolores de cabeza, mareos, zumbidos y dolor de oídos.
  • Dolores de cuello, de hombros y de los músculos faciales.

Evitar el estrés podría ser una de las soluciones a los trastornos de la articulación temporomandibular, ya que este mal tan común y presente en la sociedad que nos ha tocado vivir, es uno de los causantes de este problema.

Una mala colocación de los dientes, el rechinamiento de los mismos cuando dormimos (algo que también puede ser provocado por el estrés), sufrir artritis o mantener malas posturas de la cabeza y el cuello durante demasiado tiempo prolongado, son otras de las causas.

Incluir una dieta saludable en nuestro día a día o evitar el insomnio también son dos medidas que podrían frenar los problemas de la articulación temporomandibular.

Si has sentido algunos de los síntomas descritos, no dudes en acudir a tu médico de cabecera para que examine el problema y según tu caso particular te derive al especialista más adecuado a tus necesidades para que aplique el mejor tratamiento.