El origen de que tus uñas sean débiles puede deberse a diversos factores como:

  • Haber cortado tus cutículas muy a menudo en vez de cuidarlas como es debido.
  • Haber llevado uñas postizas o semipermanentes: para ambos tratamientos se necesita limar la uña completa y esto hace que se debiliten mucho.
  • No haber tomado el suficiente calcio durante la juventud.
  • Utilizar esmaltes malos.
  • Enfermedades de tipo hipotiroidismo, psoriasis, anemia…
  • Demasiado contacto con el agua.
  • Sequedad o deshidratación.
  • Utilizar pegamentos para uñas de quita y pon que no son muy recomendables.

Alguna vez has sentido esa rabia infinita cuando te has estado preparando durante horas para una fiesta, tus manos están perfectas y, cuando te das cuenta, ¡tienes alguna uña rota o esmalte escamado! Grgrgrgrg rabia infinita en aumento…

Pues bien, a esto se le llama Onicorrexis y más de una nos encomendaríamos al mismísimo diablo para poder acabar con ella. ¡Es un fastidio!

Hay que tener en cuenta que la uña está formada por queratina y que cuando se nos debilita o se nos parte por capas, es debido a que nos falta algún componente o nos ha faltado en una ocasión. Pero, como la uña tarda en crecer por completo algunos meses, debemos esperar. Mientras tanto podemos tratar de cuidarlas e hidratarlas lo máximo posible.

Para que la salud de tus uñas se mantenga en un estado óptimo puedes seguir los siguientes consejos:

  • Utilizar siempre guantes.
  • Hidratar a menudo. Por ejemplo, con crema hidratante o aceite de oliva.
  • Para endurecer utiliza limón.
  • Toma vitaminas como complemento alimenticio.
  • Cuidado con limar demasiado las uñas.
  • Trata correctamente las cutículas y nunca las cortes.
  • ¿Sabías que hay esmaltes específicos para el tratamiento de uñas en el mercado?

Por último, lo recomendable es que pases temporadas realizando estos tratamientos sin pintar tus uñas para ayudar a endurecer y fortalecer.