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Diccionario de seguros

Valor constante

La Real Academia de la Lengua Española define valor como aquella cualidad que tienen los objetos, en virtud de la que se da una suma de dinero o algo equivalente por poseerlas. En cuanto a constante, lo define como un adjetivo que dicho de un objeto, le otorga persistencia y durabilidad. Por lo que valor constante, dicho de un objeto, sería en relación a estas definiciones el importe persistente de ese objeto.  

En relación con los seguros, valor constante es el valor efectivo de algo en un momento determinado, sin tener en cuenta el incremento de precios a causa de cualquier proceso de inflación. 

Cuando hablamos de valor constante, habitualmente suele vincularse en el contrato del seguro a las primas de la póliza de seguro, concretamente a lo que se conoce con el nombre de prima nivelada. Este tipo de primas se da especialmente en el seguro de decesos o el seguro de vida. Pero, ¿qué es la prima nivelada? La prima nivelada es aquella en la que la cuantía que abonamos cada anualidad de seguro no varía ni como consecuencia del riesgo, ni tampoco en función de la edad del asegurado. 

¿Cómo se calcula el valor constante de la prima o la prima nivelada? El importe de esta va a depender de dos factores: por un lado, la edad a la que se contrata el seguro y por otro los capitales que queramos asegurar. Por ejemplo, si contratamos un seguro de decesos o un seguro de vida con treinta y cinco años y aseguramos 4.000 euros, la compañía aseguradora hará un cálculo de la media de vida, del tiempo que vamos a estar pagando y del capital asegurado, y en función de eso nos saldrá la prima a abonar en cada recibo, que será la misma año tras año. Esta prima será menor que si contratamos el mismo seguro de prima nivelada, pero en este caso con cuarenta y cinco años. Como decimos, si contratamos el mismo seguro con cuarenta y cinco años, la prima a abonar por cada recibo será mayor, porque en este caso la compañía aseguradora tiene diez años menos para amortizar la inversión de la prima, y por lo tanto el recibo a abonar será mayor. 

Pero los seguro de vida y de decesos no solo se pueden contratar con un valor constante de prima, también los podemos contratar con prima natural o bien con prima mixta. La prima natural varía cada año en función de la edad de cada asegurado, por lo que se comienza abonando un recibo de prima muy pequeño y va subiendo gradualmente; es decir con treinta y cinco años pagaremos muy poco en comparación con el recibo que abonaremos con sesenta y un años. Mientras que la prima mixta es una media aritmética entre el valor de prima constante y el valor de prima natural. En este caso la fluctuación de los recibos es más leve, ciertamente abonaremos menos con treinta y cinco años que con sesenta años pero las subidas en cada anualidad son mucho menores, por lo que no tendremos grandes alteraciones en la prima.