Actualmente, el perfil del comprador potencial de vivienda en España puede diferenciarse entre dos grandes grupos:

-          Menores de 35 años, que se piensan más aquello de comprar. Su mentalidad iguala a la de los jóvenes europeos prefiriendo la vivienda de alquiler.

-          Mayores de 35 años, que buscan una segunda vivienda como inversión o para vivir en una casa mejor con el objetivo de mejorar su calidad de vida.

A continuación os presentamos a Luis y Cristina, sus edades están comprendidas entre 32 y 40 años y están buscando su primera casa. Luis es de Valencia y Cristina de Alicante, ambos se conocieron en la universidad y ahora trabajan en la capital.

Ambos son conscientes de que la hipoteca media en grandes ciudades como Madrid o Barcelona es de 145.000€ y algo menos, alrededor de los 90.000 en la mayor parte del país.

Tanto Luis como Cristina trabajan en Madrid y viven desde hace 3 años en la capital, soñando con la idea de poder adquirir una casa para tener cuanto antes su primer hijo (ya sabéis, por aquello de la seguridad de tener algo propio). Además, entre los dos pagan 950€ de alquiler al mes por un piso bien situado pero pequeño, y sienten que están tirando el dinero.

La decisión está tomada, quieren un piso de 80 metros con 3 habitaciones, 2 baños y, a poder ser, garaje. No les importa salir al extrarradio siempre y cuando tenga autobús o metro cerca para evitar los atascos. Tampoco les importa adquirir una casa más vieja para que sea más asequible y puedan reformarla a su gusto.

Si ambos no hubieran estado pagando alquiler desde hace 3 años ya contarían con 34.200€ ahorrados, a lo que habría que sumar la ayuda de los familiares por su boda. Por ello, se han puesto un tope de 160.000€ para invertir en su próxima vivienda.

No olvidemos que estamos en Madrid y que es bastante difícil encontrar una vivienda “en condiciones” por ese precio. En Valencia o Alicante, “otro gallo cantaría”.

Para comprar su piso de 160.000€, antes de solicitar la hipoteca, han de tener, al menos, el 30% de la totalidad del inmueble. (Hace quince años esto era otra cosa)

Decimos esto, porque seguramente ninguna sucursal bancaria les preste la totalidad del precio en la hipoteca y les pida el 20%. ¿Por qué nosotros apuntamos un 30%? Gastos, para evitar sustos mejor contar con un 30%.

Cuando logren disponer de, al menos, el 30% del total del precio del inmueble y dependiendo del tipo que sea la hipoteca y de los años que fijen, pagarán poco más de lo que venían pagando en el alquiler pero, a cambio, tendrán una vivienda propia donde estarán protegidos y serán felices.

¡Mucha suerte Luis y Cristina!