Seguramente el mero hecho de ponerte a contratar un seguro de decesos te supone un mal trago. Se trata de una tarea incómoda pero que será de lo más útil, sobre todo para tu familia, que en los momentos de duelo se ve envuelta en una cantidad ingente de papeleo y que una póliza de este tipo le ayuda a resolver más fácilmente.

Este tipo de seguro es uno de los de mayor antigüedad en España y su contratación tiene la finalidad de pagar en vida los gastos de tu entierro. De hecho, en nuestro país, más de un 52% de la población tiene una póliza de decesos.

Según los últimos datos de la UNESPA, los Seguros de Decesos atendieron el sepelio de unas 243.000 personas fallecidas, lo que supone aproximadamente el 60% de las defunciones registradas en nuestro país.

Una vez hayamos contratado un seguro de decesos, al fallecer el dueño de la póliza dejará cubierto todos los cargos. De esta manera sus familiares no tendrán que preocuparse por ningún trámite ni gasto. Ten en cuenta que sólo el entierro puede costarle a la familia más de 3.000 euros, según el lugar donde se realice el sepelio. Pero si el fallecimiento se diera en el extranjero, este coste podría multiplicarse por 10.

Lo normal es que cubra todos los gastos generados por el sepelio, desde el traslado del difunto hasta gastos administrativos relacionados con el testamento y las cuestiones legales derivadas de la defunción.

Las principales coberturas de los seguros de decesos son:

  • gestión de trámites legales de fallecimiento
  • gastos derivados del transporte en coche fúnebre al cementerio
  • repatriación
  • asistencia telefónica
  • asistencia en viaje
  • incineración
  • gasto en concepto de esquelas
  • música
  • organización del funeral

Algunas aseguradoras ofrecen algunas coberturas adicionales, que pueden gestoría, gastos médicos y legales necesarios para obtener la autorización oficial de repatriación y asistencia psicológica, entre otras.

Ten en cuenta una cosa importante, y es que, en muchas ocasiones, los gastos del entierro pueden ser inferiores a lo que el asegurado ha ido pagando a lo largo de su vida. Por eso, es aconsejable revisar la póliza, ya que, en algunos casos, la familia podrá reclamar a la compañía la diferencia.

Si estás pensando en contratar un seguro de decesos anota estos consejos antes de contratarlo:

  • Se recomienda contratar este tipo de servicios a partir de los 40 años, sino no te sale rentable el coste que pagas por el seguro que lo que te supondría pagar el funeral directamente.
  • Mira si en tu seguro de vida incluye la cobertura de seguro de decesos.
  • Revisa el seguro de coche por si también cuenta con la cobertura de seguro de decesos.
  • Ten en cuenta la prima. hay dos tipos de primas: la prima nivelada, la cuota crece un porcentaje constante, y la prima natural, la cuota aumenta con la edad del asegurado año a año.
  • Si has contratado un seguro de decesos informa a tus familiares de la existencia de este seguro.
  • Mantén localizada una copia de la póliza del seguro de decesos con el último recibo abonado.
  • Analiza bien las coberturas. De esta forma, podremos incluir las que nos resulten más necesarias, además de eliminar aquellas que no consideremos necesarias para abaratar la prima. Por ello, es preciso analizar los límites de las coberturas contratadas, ya que es posible que el seguro estipule un límite en los gastos en el momento del entierro, o la devolución de la cantidad no gastada si los costes del entierro son inferiores al dinero pagado por el asegurado.
  • Compara costes de diferentes compañías de seguros, y las coberturas que ofrecen. ¿Pagas lo justo por tu seguro? Averígualo aquí.