Coaseguro: qué es y cómo funciona

Trucos del Hogar

En este artículo podrás informarte acerca de

Seguro que alguna vez has oído hablar del coaseguro, ya que es uno de esos términos que aparecen en las condiciones del contrato y que, a simple vista, pueden sonar más complicados de lo que realmente son.

Por eso hoy vamos a hablar de todo lo que necesitas saber sobre el coaseguro de forma clara y sencilla, porque entender bien cómo funciona te puede ayudar a tomar mejores decisiones y a evitar sorpresas.

¿Qué es el coaseguro en un contrato de seguro?

En un contrato de seguro puede suceder que varias aseguradoras cubran el mismo riesgo de forma simultánea y proporcional, de manera que cada una asume un porcentaje determinado del capital asegurado y responde ante el asegurado solo en la proporción pactada, lo que se conoce como coaseguro.

Se trata de una forma de repartir responsabilidades cuando un riesgo es demasiado grande para que lo asuma una sola aseguradora y cada compañía responde solo por la parte que ha aceptado del riesgo.

El coaseguro permite que varias aseguradoras compartan riesgo y cobertura en una misma póliza

Este sistema permite ofrecerte protección incluso cuando el riesgo fuera demasiado importante para que una sola compañía lo asumiera por completo. En la práctica, estarás respaldado por varias entidades, pero recibirás una única indemnización (la suma del porcentaje proporcional pactado por cada una), siendo una forma eficaz de distribuir el riesgo y asegurar bienes o responsabilidades de gran valor.

¿Cómo funciona?

En un coaseguro suele existir una póliza principal emitida por una aseguradora “líder” que actúa en nombre del resto, aunque cada aseguradora es responsable únicamente por su parte. También podrías encontrarte con varias pólizas independientes, pero siempre con el reparto bien definido.

El asegurado conoce qué parte del riesgo cubre cada aseguradora (por ejemplo: Aseguradora A: 50%, B: 30%, C: 20%) y cada aseguradora paga únicamente la proporción del siniestro que le corresponde.

Suele usarse para riesgos muy grandes o complejos (por ejemplo, edificios históricos, infraestructuras, obras públicas o grandes empresas) que una sola aseguradora no quiere o no podría cubrir en su totalidad.

¿En qué tipos de seguros es más habitual encontrarlo?

El coaseguro suele verse en grandes riesgos empresariales, infraestructuras, patrimonio histórico o activos de alto valor, donde varias aseguradoras se reparten la responsabilidad para hacer viable la cobertura.

Sin embargo, también puede aparecer en otros ámbitos más cercanos al día a día; por ejemplo, en determinados seguros de salud con coberturas internacionales o muy amplias, el coaseguro permite que varias entidades compartan prestaciones de gran coste, como determinados tratamientos o intervenciones complejas. Algo parecido ocurre con vehículos de especial valor o flotas de empresa, donde algunos seguros de coche o seguros de moto recurren a este mecanismo para cubrir daños de cuantía extraordinaria.

En definitiva, el coaseguro se asocia tanto a riesgos empresariales de gran escala como a situaciones concretas en seguros personales, siempre con el objetivo de repartir responsabilidades y ofrecer una protección que, sin esta colaboración entre aseguradoras, resultaría difícil de garantizar.

¿Por qué se utiliza?

El coaseguro se emplea principalmente por varias razones, entre las que se encuentran:

  • Compartir riesgos demasiado grandes para una sola aseguradora: cuando un riesgo tiene un valor muy elevado, una sola compañía puede no tener capacidad financiera para asumirlo por completo. Por eso, el coaseguro ayuda a repartir riesgos complejos o de gran cuantía entre varias aseguradoras de forma proporcional.

De esta forma, ninguna compañía asume sola un siniestro que pudiera superar su capacidad financiera. Cada una cubre su porcentaje pactado y se mantiene rigurosamente dentro de lo acordado.

  • Optimizar la gestión técnica y comercial: desde un punto de vista técnico, el coaseguro ayuda a homogeneizar la cartera de riesgos de cada aseguradora, de modo que participen solo en proporciones que puedan asumir sin comprometer su estabilidad.

Respecto a la parte comercial, ya hemos adelantado que suele existir una aseguradora que coordina la operación, es decir, emite una póliza única, gestiona primas, reparto de comisión y tramitación de siniestros, mientras las demás participan según su cuota.

  • Dar acceso a coberturas que, de otra forma, serían inviables: gracias al coaseguro, se pueden ofrecer coberturas para proyectos o riesgos que serían imposibles de asegurar sin cooperación. Esto beneficia tanto a las aseguradoras, que pueden asumir riesgos mayores sin comprometerse por completo, como al asegurado, que obtiene protección adecuada en condiciones razonables.

¿Qué implicaciones tiene para el asegurado?

Cuando se tiene un coaseguro, se deben tener en cuenta ciertos detalles que nos afectan como asegurados: 

  • No hay responsabilidad solidaria: a diferencia de otros supuestos, en el coaseguro cada aseguradora solo responde por su cuota. El asegurado no puede reclamar el 100% a una sola compañía para luego dejar que ésta repita contra las demás.
  • Hay un cobro fraccionado de la indemnización: en caso de siniestro, puede ser necesario recibir varios pagos, uno por cada aseguradora, y si una de las aseguradoras quiebra o retrasa el pago, el asegurado no puede exigir su parte a las demás.
  • Gestión centralizada, pero responsabilidad separada: normalmente la aseguradora líder se encarga de la tramitación y negociación del siniestro, lo que simplifica muchos trámites. Sin embargo, si hay desacuerdo entre coaseguradoras sobre el siniestro, la gestión puede alargarse, y se corre un riesgo de insolvencia parcial, esto es, si una de las coaseguradoras no paga, esa parte queda descubierta salvo que exista cobertura adicional.

Ejemplo práctico de un coaseguro

Imaginemos la siguiente situación: un propietario tiene una villa de lujo con varias piscinas, mobiliario de diseño y obras de arte, cuyo valor de reconstrucción y reposición se estima en 6 millones de euros. Por el tamaño y complejidad del riesgo, compartirán la cobertura tres aseguradoras.

Aseguradora

% Participación

Capital asegurado

Prima anual

Compañía A (líder)

50%

3.000.000 €

7.500 €

Compañía B

30%

1.800.000 €

4.500 €

Compañía C

20%

1.200.000 €

3.000 €

El total del capital asegurado son 6.000.000 euros y la prima total suma 15.000 euros, que se pagarán a la Compañía A para que la reparta con las otras dos aseguradoras.

Ocurre un incendio en la zona principal y de servicio, que provoca daños tasados en 1.200.000 euros:

  • Compañía A paga el 50% → 600.000 €
  • Compañía B paga el 30% → 360.000 €
  • Compañía C paga el 20% → 240.000 €

El resultado es que el asegurado recibe tres pagos que suman un total de ese 1.200.000 euros.

Para ofrecer un ejemplo más completo, podría darse el caso de que, si la Compañía C no pagara sus 240.000 euros, el asegurado no podría exigir ese importe a la Compañía A ni a la Compañía B; tendría que reclamar directamente a la Compañía C y, si no cobra, asumir esa parte del perjuicio.

Como hemos visto, este modelo permite dividir la carga financiera de las aseguradoras en siniestros importantes, en este caso usando un ejemplo de seguro de hogar, aunque no sea el ramo más habitual donde se suela dar el coaseguro.