¿Qué es el lucro cesante?

¿Qué es el lucro cesante? Pólizas

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Si eres propietario de un negocio, o eres uno de esos trabajadores que ha decidido dar el paso valiente de establecerse de forma autónoma, este artículo te puede interesar, ya que vamos a tratar de explicarte qué se puede hacer para protegerse de accidentes en los que el beneficio que debe dar tu empresa se encuentre en riesgo

Quizá incluso tu herramienta de trabajo es un coche para el que es obligatorio tener un seguro. En las próximas líneas quizá te convenzas de la necesidad que puedes tener de incluir en tu seguro de coche una cobertura por lucro cesante. 

¿Lucro cesante, o daño emergente?

Usando el ejemplo anterior, en el caso de que un taxista que usa su coche como herramienta de trabajo sufra un accidente, se enfrentará a dos situaciones en las que verá sus ingresos mermados, o cuando menos, necesitará usar su capital para arreglar el coche y tener la opción de volver al trabajo. 

En el caso de tener que sufragar los gastos de arreglo del coche, estos gastos serían los que se denominan “daño emergente”, es decir, un montante de dinero que sale de nuestro bolsillo y que se destina al arreglo de los daños causados en un siniestro. 

Pero además, se da el caso de que durante los días en los que el coche ha estado arreglándose, y durante los días en los que el taxista se encuentra recuperándose de los daños sufridos, que pueden ser más que los que el coche ha necesitado para ser reparado, se produce un cese de la actividad que conlleva dejar de obtener las ganancias esperadas durante esos días (semanas, quién sabe si meses). Esa cantidad que se deja de ganar es la que se denomina “lucro cesante”. 

Hemos hecho referencia a ambos términos porque van muy unidos en las pólizas de seguro que las incluyen. En efecto, uno de los documentos que las compañías aseguradoras requieren para proceder al pago de la indemnización por lucro cesante es el que certifica que dicha interrupción de los beneficios de la empresa se produce a causa de un accidente, o de un acceso a un local en el que se han causado desperfectos sobre la puerta o sobre los cristales. La factura de arreglo de estos elementos servirá a un juez para encontrar la conexión entre el robo o el accidente sufridos y el beneficio dejado de percibir. 

¿Cómo actúan los seguros?

Así, en el caso de que exista la necesidad de paralizar el trabajo, y por lo tanto, paralizar la fuente de beneficios, la cobertura de lucro cesante se encargará de protegernos frente a esta situación, observando dos modos de indemnización: o bien mediante una cuantía diaria que se abonará por los días en los que se ha parado el negocio, o bien por una cuantía total calculada de acuerdo a estos días.

Para ello, la compañía aseguradora pedirá que se le haga entrega de un libro de cuentas, en el que se puedan consultar las ganancias del año pasado, o de las semanas del año pasado que se correspondan con aquellas de este año en las que se ha dejado de producir beneficios, así como de las ganancias reales obtenidas durante el tiempo en el que se ha producido el cese del negocio, de manera que se calcule la indemnización correspondiente de acuerdo a estas cantidades. 

El objetivo final de esta cobertura es que la cuenta de ganancias y pérdidas muestre el mismo resultado de explotación que si no hubiéramos tenido que parar el negocio. 

Existen diferentes modalidades de seguro de lucro cesante; hay compañías con las que se pacta una cantidad a recibir por día, o una cantidad final estimada antes de que ocurra el siniestro, cantidades que se estiman siempre de acuerdo a los beneficios obtenidos anteriormente, mientras que otras prefieren calcular la indemnización una vez se ha producido el siniestro y pueden solicitar tener acceso a la contabilidad de hasta tres años anteriores al siniestro para calcular la indemnización. 

En cualquier caso, una vez producido el siniestro, hay que tener preparados estos libros de contabilidad, para proceder a estimar la cantidad que podamos dejar de ganar, dar aviso a la compañía con la que tengamos nuestro seguro, no dejando pasar más de 24 horas tras el siniestro, así como tomar las medidas que nos indiquen para minimizar el daño en la mayor medida posible. Siguiendo estas indicaciones la compañía deberá proceder a tramitar la indemnización correspondiente. 

Siguiendo estos pasos, una vez reparados los desperfectos y cuando  volvamos a abrir nuestro negocio o volvamos a nuestro trabajo autónomo, volveremos a generar beneficios. Este producto de nuestro trabajo, junto con la indemnización del lucro cesante aportada por nuestro seguro, nos pondrá en disposición de conseguir que nuestros resultados se parezcan a los obtenidos en años anteriores en los que no hemos sufrido un siniestro que nos haya obligado a paralizar nuestro negocio. 

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