Dos formas fáciles de ahorrar con poco esfuerzo

Ahorrar es algo que está presente en todo propósito de Año Nuevo que se precie, pero no siempre lo logramos. Vamos a ver si de ésta lo conseguimos.... Ahorro

No hace falta mucha explicación para que cualquier persona sepa lo importante que es el concepto de ahorro. Pero lamentablemente, no todos estamos satisfechos con la cantidad de dinero que logramos ahorrar. Unos 50 euros al mes es la cifra máxima que consiguen ahorrar más del cincuenta por ciento de los españoles. Evidentemente, no es algo que ellos deseen, es que no saben ahorrar más dinero.

Una de las razones es que tienen un planteamiento equivocado a la hora de dirigir sus esfuerzos para ahorrar. Y es que el bucle en el que viven la mayoría de las familias españolas es que cada mes, ingresan sus sueldos y comienzan (o siguen) a pagar gastos. Y así, mes tras mes, año tras año.

Los gastos fijos se llevan una parte muy importante de los ingresos mensuales de las familias, ya que hipotecas, alquileres, telefonía, luz, gas, agua, crédito del coche, las tarjetas… se suelen pasar en los primeros días de cada mes, lo que te deja con la sensación de que el dinero que has ganado con tu esfuerzo y tu trabajo, se esfuma a la velocidad del rayo y ha estado en tu cuenta una semana (y a veces ni eso).

Pero es que aún hay más: la compra, llenar el depósito del coche, que si el niño tiene dentista y que le toca revisión al perro; y alguna cena o comida con amigos, que algo también hay que disfrutar… hacen que cuando se acerca el final de cada mes, la cuenta está prácticamente vacía y nuevamente ves que sigues sin conseguir ahorrar en condiciones.

Pues como tú, con la misma sensación de no ahorrar nada, hay muchos más.

¿Por qué nos pasa esto?

La mayoría de los seres humanos somos así: parece que nacemos con la necesidad de la recompensa inmediata ya programada en nuestro código genético. No nos paramos a pensar en el medio o largo plazo y si lo piensas, hasta los más pequeños lo hacen con su paga semanal: primero, al kiosco a por chuches, cromos o lo que toque. Hay muy pocos que la ahorren en su totalidad o que aparten una cantidad para conseguir, con el tiempo y como hormiguitas, poder comprarse algo que anhelan.

Hace ya unos 40 años se hizo un estudio que expresa con claridad meridiana y con ojos de niño, que es como mejor se entienden las cosas, esto de lo que estamos hablando. Se les ocurrió dejar a un niño solo dentro de una estancia, con una silla y una mesa. En esa mesa hay una chuche que el peque se puede comer cuando guste. Pero le dicen, que si espera a que el adulto, que va a irse a otra habitación, vuelva en solo cinco minutos, como premio tendrá otra chuche: ganancia doble. Cinco minutos no parecen tanto, ¿verdad? Por esperar un poquito, tendrá dos chuches en lugar de una. 

Pues sorprendentemente, solo 3 de cada 10 niños esperaron esos cinco minutos. La lógica y la realidad no van de la mano en esta ocasión. 

Solo tenemos que extrapolar esta investigación a la vida adulta: ¿cómo usamos y gastamos nosotros nuestro dinero? ¿nos volvemos un poco locos en las rebajas, nos llevamos cosas de más cuando vemos un 4 x 3? ¿Le damos una vuelta a pensar porqué nos cuesta tanto ahorrar aunque nos suban el sueldo?

Como vemos que de fuerza de voluntad no vamos precisamente sobrados, vamos a contaros un par de trucos con los que conseguiremos, si lo hacemos bien, automatizar el ahorro de modo que no nos demos cuenta de que lo estamos haciendo.

Primera opción: hazte un plan de pensiones

Los planes de pensiones tienen muchas ventajas y no pensamos en ellos cuando somos jóvenes, porque vemos la jubilación más lejana que un planeta en el Sistema Solar. Pero vamos a contarte por qué deberías ir planteándote hacerte uno:

  • Puedes hacer aportaciones al ritmo que tú te marques: sin una periodicidad concreta, podrás hacerlas cuando te venga mejor y tú decides si quieres que sean periódicas (también eliges la cadencia: mensuales, bimensuales, trimestrales, semestrales…) o puntuales. Lo bueno es que puedes pedir que se automaticen con la frecuencia elegida y suspenderlas temporalmente o cancelarlas cuando quieras.
  • No tienes que ser un gran conocedor del mercado financiero: los trámites y la gestión en sí de estos planes de pensiones se lleva a cabo por la entidad con quien los tengas, así que tú tendrás simplemente que elegir cuál te interesa e ir moviendo tu cartera con el tiempo si así lo deseas, para ir tomando un perfil más conservador al acercarse tu jubilación. Los asesores de El Corte Inglés Seguros están a tu lado para ayudarte con estos detalles en todo momento.
  • No tienes que pagar impuestos hasta el momento de rescatarlo: cuando llegue ese instante, será cuando tengas que satisfacer el pago de los tributos correspondientes, no antes, a pesar de que se hayan producido plusvalías; del mismo modo, no tendrás que pagar impuestos si haces un traspaso a otro plan.

Segunda opción: ¿conoces el preahorro?

Es un método de ahorro que se realiza de manera automática y podrás ahorrar cada mes sin preocuparte y aunque seas un poco despistado u olvidadizo. ¿Cómo se consigue esto? Pues como dice el refrán, quien evita la tentación, evita el peligro. Este es un método más “de andar por casa”, si quieres llamarlo así, pero en lo que consiste básicamente es en apartar dinero cuando lo recibes, en lugar de pagar todo e intentar ahorrar a final de mes, de lo que te ha quedado. Lo mismo que pagas tus recibos o facturas cada mes, considérate un proveedor más, y separa una cantidad para ti: eso será tu ahorro mensual (o bimensual, trimestral... tú decides). Es como crear una cuenta que puedes llamar “oculta”, o “el montoncito”. Si no ves lo que hay, no tienes tentaciones de disponer de ese dinero.

Los pasos son sencillos:

  • Decides la cantidad que deseas ahorrar cada mes: una vez hayas organizado tu presupuesto de manera que tus gastos queden cubiertos. Viendo lo que has ingresado y gastado en los últimos meses puedes saber el dinero del que dispones cada mes y de eso, eliges cuánto separar para ahorrarlo y no tendrás que modificar el ritmo de vida que llevas. Otra opción es decidir qué cantidad a ahorrar previamente sin hacer tu presupuesto mensual. Un cinco, un diez por ciento de tu sueldo, o algo más: tú eres quien mejor sabe de qué prescindir en caso de que sea necesario hacerlo, todo sea por ahorrar. No te pases, siempre es mejor empezar a “poquitos” y luego aumentar la cantidad si puedes hacerlo, porque si tienes que renunciar a muchas cosas de tu vida actual por ahorrar más dinero, esta estrategia te durará poco tiempo y querrás tirar de ese “colchón”. 
  • Saca esa cantidad de tu cuenta, apártala de tu vista: hazte una nueva cuenta (que incluso no veas en la primera pantalla al abrir tu banca online). Intenta que no te cobren comisiones por esta cuenta y que si surge un imprevisto importante, puedas usar ese dinero que tengas en ella. Si una cuenta corriente no cumple con los requisitos de las comisiones, puedes buscar alternativas en otros productos financieros.
  • Ordena transferencias automáticas: de esta manera, podrás olvidar que ese dinero ha llegado a tus manos; es como imaginar que de pronto, tu sueldo se ha reducido en 50 euros (o 25, o 100… lo que tú elijas). No lo tienes, no lo gastas. Y como has automatizado este paso, en cuanto tu nómina entre en tu cuenta, se transferirá el importe elegido a la cuenta adicional, de manera que ya no lo tendrás disponible para tu día a día: ya estás ahorrando. 

Como verás, cualquiera de las dos opciones es fácil y te permitirá gastar sin tener que pararte a pensar tanto, ya que habrás ahorrado antes de empezar. Eso sí, si un mes aún te sobra, enhorabuena: estás en el buen camino para ser todo un ahorrador.

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