¿Qué son los fondos mixtos?

Fondos de inversión mixtos. Conócelos y descubre si son lo que necesitas. Ahorro

 

En épocas en las que los mercados sufren altibajos constantes, no es descabellado buscar herramientas de ahorro e inversión con las que poder complementar nuestro patrimonio, pero sin la necesidad de sufrir noches de insomnio ante posibles bajadas de los mercados que nos puedan llevar a perder esos ahorros que tanto nos ha costado alcanzar. 

Entre las alternativas disponibles se encuentran los fondos de inversión mixtos, una herramienta que combina la inversión en renta variable y renta fija. Ahora bien, también podemos adoptar la idea contraria, y definir el fondo mixto como una vía de proporcionar mayor rentabilidad a un fondo de renta fija, mediante la inversión en activos de renta variable.

Más despacio, por favor

Si estás al principio de tu vida como inversor, debes saber que por renta fija se conoce a aquellos activos que, por lo general, están muy poco expuestos al riesgo. Se trata, por ejemplo, de las letras del tesoro, los bonos, y las obligaciones del Estado. 

Por el contrario, se conoce como renta variable a los activos que cotizan de un modo u otro en bolsa, y que están expuestos a la volatilidad del mercado, por lo que existe el riesgo de perder una parte de nuestro capital. A cambio, las rentabilidades suelen ser más altas. Los principales activos son las acciones de las empresas. 

Pues bien, siguiendo estas definiciones, un fondo de inversión de renta fija tendría todo su capital invertido en activos de poco riesgo, y por tanto de menor rentabilidad, mientras que un fondo de inversión de renta variable se comporta al revés, invirtiendo su capital en activos de riesgo como las acciones, con el objetivo de lograr mayor interés.

Un fondo de inversión mixto trata de buscar el equilibrio entre la exposición al riesgo y la rentabilidad, de manera que expone una parte de su capital en activos de renta fija, y otra parte del capital en activos de renta variable. De esta manera, aumenta su rentabilidad mientras mantiene el nivel de riesgo en niveles bajos y, por otra parte, protege al inversor de las posibles bajadas que pueda experimentar la renta variable. 

Hay otra definición de fondo mixto que se basa en las áreas geográficas en las que se invierte; así, cuando el fondo invierte en activos basados en el exterior de Europa se puede hablar también de un fondo mixto, pero en este artículo nos vamos a centrar en su definición de acuerdo con la mezcla de renta fija y renta variable.

Clasificación según organismos oficiales

De acuerdo con la Comisión Nacional del Mercado de Valores, “organismo encargado de supervisar e inspeccionar los mercados de valores españoles” según se recoge en su web, los fondos de inversión mixtos se pueden dividir de la siguiente manera: 

  • Fondo mixto de renta fija EURO: su exposición a renta variable debe ser inferior al 30%, y su exposición a emisores de renta variable no europeos y a divisa diferente al EURO también debe ser inferior al 30%. 
  • Fondo mixto de renta fija internacional: de nuevo, la exposición a la renta variable debe ser inferior al 30%, pero en este caso se puede exceder el 30% de exposición a divisa diferente al EURO o a emisores no europeos.
  • Fondo mixto de renta variable EURO: su exposición a la renta variable puede estar entre el 30% y el 75% de su capital, pero debe mantenerse por debajo del 30% la exposición a divisa diferente al EURO y a emisores externo.
  • Fondo mixto de renta variable internacional: al igual que en los anteriores, su exposición a la renta variable deberá estar entre el 30 y el 75% de su patrimonio, si bien esta vez se puede superar el 30% de exposición a emisores externos y a divisa diferente al EURO.

Es importante hacer notar que incluso pudiendo llegar a ser un fondo mixto de renta variable muy agresivo, es decir, con un porcentaje de exposición del 75%, siempre mantendrá un porcentaje invertido en renta fija, de manera que aún podrá compensar posibles variaciones del mercado con sus activos de renta fija.

Ventajas y desventajas

Una de las principales ventajas de estos fondos mixtos es la posibilidad de adaptar la inversión a nuestro perfil inversor, de manera que podemos incrementar el porcentaje de exposición a la renta variable si somos inversores con poca aversión al riesgo y buscamos rentabilidad, o limitar este porcentaje de exposición si buscamos seguridad. Además, se trata de productos flexibles que permiten diversificar nuestra inversión en diferentes activos, de manera que el riesgo se mantiene así también controlado. 

Entre sus desventajas se puede encontrar el hecho de que a pesar de que tratemos de compensar la volatilidad de la renta variable con inversión en renta fija, esta puede tomar direcciones inesperadas que nos lleven a no conseguir el objetivo y debamos asumir pérdidas que dada la poca agilidad de estos fondos tardaremos algo más en recuperar que con otras herramientas. 

Aún así, terminaremos indicando que a la hora de contratar una herramienta de ahorro o de inversión como un fondo mixto, lo principal es saber qué tipo de inversor somos, si nuestra disposición a asumir riesgos es alta o si, por el contrario, preferimos una rentabilidad más baja pero más segura. Tener claro este punto nos ayudará a la hora de elegir nuestro fondo de inversión mixto.

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