Chimenea de gas: pros, contras y todo lo que necesitas saber
Seguridad en el Hogar
En este artículo podrás informarte acerca de
- Desventajas de una chimenea de gas que debes considerar
- Coste del combustible frente a otras opciones
- Seguridad y riesgos asociados
- Menor retención del calor comparado con la leña
- Ventajas de instalar una chimenea de gas en casa
- Comodidad y facilidad de uso
- Mayor higiene y limpieza en el hogar
- Instalación sencilla y sin obras mayores
- ¿La chimenea de gas está cubierta por el seguro de hogar?
- ¿Se puede instalar una chimenea de gas en un piso?
- ¿Cuánto consume realmente una chimenea de gas?
- Consumo eléctrico aproximado
- Consumo de gas natural o propano
Una chimenea es, para muchos, el elemento soñado de una casa. Los que no la tienen, añoran poder tener una cesta con troncos, decorarla en Navidad y la sensación de hogar que las chimeneas otorgan. Pero la realidad es que no todas las nuevas construcciones están acondicionadas para albergar chimeneas de leña, de las de toda la vida.
Por eso, la chimenea de gas, sea de gas natural o propano, representa una alternativa moderna a la tradicional chimenea de leña, ya que permite disfrutar del calor y del ambiente acogedor típicos de una chimenea, pero sin los inconvenientes habituales del humo, las cenizas o la necesidad de almacenar leña.
No obstante, su elección conlleva ventajas y desventajas que conviene valorar con detenimiento antes de decidir instalarla en casa.
Desventajas de una chimenea de gas que debes considerar
Siendo una alternativa cómoda y actual a la leña tradicional, es importante valorar algunos puntos antes de decidir instalar una de estas chimeneas. Las chimeneas de gas tienen ciertas desventajas que pueden influir tanto en el gasto como en su uso, por lo que conviene tener ambos conceptos claros para tomar una decisión con criterio.
Coste del combustible frente a otras opciones
Una chimenea de gas requiere un gasto continuo en combustible (gas natural o propano), y suele ser más elevado que el coste de la leña tradicional, ya que, en muchos casos, las chimeneas de leña pueden ser más económicas si se cuenta con proveedores de leña a precios asequibles. Además, cuando una chimenea de gas se utiliza de manera habitual durante varias horas al día, el gasto mensual puede aumentar de forma considerable.
Seguridad y riesgos asociados
Estas chimeneas están diseñadas para ser seguras, pero como cualquier sistema que utiliza gas, requieren un uso responsable. Deben permanecer correctamente cerradas mientras están encendidas para evitar accidentes, y necesitan una ventilación adecuada para garantizar la correcta evacuación de gases.
Además, la instalación debe realizarse por un profesional cualificado e, igual que una caldera o estufa de gas, se recomienda someterla a revisiones periódicas, puesto que así se evita el riesgo de fugas o fallos en el sistema que podrían resultar peligrosos, aunque la probabilidad sea baja si se siguen las pautas de mantenimiento.
Menor retención del calor comparado con la leña
Una de las diferencias más notables frente a una chimenea tradicional es el comportamiento del calor. Las chimeneas de gas proporcionan calor mientras están encendidas, pero una vez se apagan, la emisión térmica se detiene de forma inmediata, por lo que no mantienen el calor residual como las chimeneas de leña, en las que las brasas continúan irradiando calor durante horas. Esto puede notarse en espacios grandes o en hogares donde se busca una sensación cálida prolongada sin tener la llama activa todo el tiempo.
Ventajas de instalar una chimenea de gas en casa
A pesar de todo lo expuesto, las chimeneas de gas vienen para quedarse, ya que son una nueva manera de poder disfrutar de una de ellas en casa, aportando un diseño más moderno y sofisticado a nuestro hogar con una mayor capacidad de personalización que las chimeneas tradicionales de leña.
Las chimeneas de gas son seguras, eficientes y baratas, por lo que se perfilan como una alternativa muy a tener en cuenta frente a las chimeneas de leña
Hay varias ventajaspor las que elegir una chimenea de gas antes que una de leña:
Comodidad y facilidad de uso
Encender una chimenea de gas no requiere esfuerzo: no hay que preparar troncos, ni encender pastillas, ni avivar el fuego, ya que, con un botón, un mando o un sistema automático, la llama aparece al instante y se puede regular con precisión. Esta facilidad también se refleja al apagarla, ya que se detiene de inmediato sin necesidad de esperar a que se consuman restos de combustible.
Esta inmediatez permite disfrutar de un ambiente cálido incluso en momentos puntuales, como una tarde de invierno o una noche tranquila en casa, sin necesidad de largas preparaciones.
Mayor higiene y limpieza en el hogar
Otra de las grandes ventajas es la ausencia de humo, ceniza y residuos. Al no quemar madera, no se generan partículas que ensucien el salón, ni olor a quemado, ni necesidad de retirar brasas ni limpiar la campana, lo que se traduce en un ambiente más saludable para el interior de la vivienda y en un menor mantenimiento, que para quienes buscan comodidad y una casa siempre limpia, es un punto clave a tener en cuenta.
Instalación sencilla y sin obras mayores
A diferencia de una chimenea de leña tradicional, que requiere tiro vertical y estructuras específicas, la de gas puede instalarse con mayor flexibilidad y con reformas mucho menores.
En muchos casos, basta con disponer de una toma de gas y una salida de humos adaptada mediante tubo coaxial, lo que la convierte en una opción viable incluso en pisos o viviendas de obra reciente donde sería imposible colocar una chimenea de leña. Su instalación puede ser rápida, menos intrusiva y, en la mayoría de los casos, no supone grandes modificaciones integrar el sistema en la decoración del hogar.
¿La chimenea de gas está cubierta por el seguro de hogar?
Cuando nos decidimos a hacer un seguro de hogar, sea por primera vez o al cambiar de compañía,una de las cosas que buscamos es añadir las mejoras que le hayamos hecho a nuestra casa, y normalmente la chimenea será una de ellas. No existe una normativa clara al respecto, por lo que en nuestro país podremos asegurarla de distintas formas según la compañía que elijamos.
Como ejemplo, en un seguro de hogar a todo riesgo, la cobertura para incendio, explosión o caída de rayo, tanto para continente (donde viene incluida la chimenea como parte de la vivienda) como contenido, está incluida. Esto significa que, en caso de incendio originado por la chimenea (o por cualquier causa cubierta), los daños podrían quedar asegurados.
Sin embargo, la cobertura concreta puede depender de las condiciones de la póliza y del estado de mantenimiento de la chimenea. Generalmente, se excluyen los daños causados por la sola acción del calor o por contacto con instalaciones que desprendan fuego, por lo que la falta de mantenimiento o negligencias podrían afectar a la cobertura. Una de las cosas que sí que podremos asegurar de nuestra chimenea de gas será la puerta de cristal (la mayoría de ellas están equipadas con una), ya que se trata de un cristal especial resistente al calor, y si se rompe por algún accidente tendremos que sustituirlo antes de poder volver a usarla. Si al hacer el seguro hemos incluido esta cobertura, podremos llamar a la compañía para pedir su sustitución rápidamente.
Tendremos que consultar a nuestra compañía de qué coberturas dispone para las chimeneas de gas si estamos valorando colocar una en casa
De todas formas, siempre que pensemos en poner una chimenea del tipo que sea en casa, debemos tener en cuenta quepodríamos tener un accidente, y las aseguradoras no siempre cubrirán los daños por incendio.
Puedes saber si tu compañía sí lo cubre y todo lo relacionado con las chimeneas de gasen nuestra web, donde podrás hacer una comparativa de seguros de hogar y recibir asesoramiento al respecto por parte de nuestros expertos.
¿Se puede instalar una chimenea de gas en un piso?
Por suerte para los amantes de las chimeneas, está permitido instalar una chimenea de gas en una de estas viviendas, siempre que se cuente con suministro de gas (natural o propano) y una salida de humos adecuada, normalmente mediante un tubo coaxial hacia el exterior o un shunt de ventilación (hueco vertical entre viviendas), si el edificio lo permite.
No obstante, es esencial asegurarse de que la instalación cumpla la normativa vigente, que el edificio permita ese tipo de salida y, también, es recomendable la revisión periódica del sistema por parte de un profesional, para descartar fugas o defectos.
¿Cuánto consume realmente una chimenea de gas?
El consumo de una chimenea de esta clase puede variar en función del modelo, del tipo de gas utilizado y del número de horas de uso diario. Es importante tener en cuenta que estas chimeneas requieren dos fuentes de energía: electricidad y gas (natural o propano). Aunque el gasto eléctrico suele ser bajo, el consumo de gas es el que determina el coste principal, por lo que conocer ambos valores ayuda a estimar un gasto medio mensual con mayor precisión.
Consumo eléctrico aproximado
La electricidad en estas chimeneas se destina principalmente al encendido del quemador y al sistema de control, especialmente si se utiliza mando a distancia o programador. Su potencia media ronda aproximadamente los 1.100 W, lo que implica un consumo moderado cuando está encendida (no obstante, este gasto eléctrico suele ser secundario frente al del gas, ya que como hemos mencionado, la electricidad no interviene en la generación de calor principal, sino en el funcionamiento del sistema).
Consumo de gas natural o propano
El gas es el combustible que mantiene la llama viva y proporciona la potencia térmica, y el que marca el consumo. Una chimenea de gas puede consumir entre 0,9 y 1 m³/h, lo que se traduce en un rendimiento aproximado de 10-12 kW/h.
Para entenderlo de forma práctica: si se utiliza durante varias horas al día, especialmente en meses fríos, el coste mensual puede ser relevante. Además, factores como el tamaño de la estancia, la intensidad de la llama y el aislamiento de la vivienda también influirán directamente en el consumo final.
Por lo que, hablando de precios, si de media el precio del kW/h en España es de unos 30 céntimos, podremos calcular que la chimenea consume 3,30 euros a la hora, lo que se traduce en que, si la tenemos encendida 8 horas al díadurante un mes estará gastando entre 130 y 150 euros, dependiendo por supuesto del precio del gas en ese momento.