7 errores frecuentes al contratar tu seguro de hogar (y cómo evitarlos en 2026)

Salón con mucha iluminación de un piso Trucos Hogar

Contratar un seguro de hogar parece una tarea sencilla hasta que ocurre un imprevisto y descubrimos que la póliza no era tan completa como pensábamos. En 2026, las viviendas han cambiado, ya que cada vez son más tecnológicas y eficientes, y, con ellas, también lo han hecho los riesgos y las soluciones que ofrecen las compañías.

Por eso, para ayudarte a elegir con criterio, hemos recopilado los fallos más habituales que vemos cada día en el sector y las claves para que tu protección esté siempre a la altura de lo que esperas.

Fijarte solo en el precio, sin revisar las coberturas

El error más común es elegir la póliza basándose exclusivamente en la prima anual más baja, puesto que un precio reducido suele esconder límites de capital muy ajustados que, ante un siniestro grave, te obligarán a financiar gran parte del arreglo de tu bolsillo. Por ejemplo, en una póliza básica, la localización de una avería de agua puede tener un límite de 300 euros, una cifra que en 2026 se queda corta ante cualquier intervención técnica mínimamente compleja.

No caigas en el error de confundir una prima baja con un ahorro real

Antes de decidirte, es vital comparar no solo el precio, sino los techos de cobertura en daños eléctricos o reparaciones estéticas. Una inversión ligeramente superior hoy puede evitarte facturas de miles de euros mañana.

No actualizar la póliza cuando cambian las condiciones de la vivienda

Tu vivienda es un elemento vivo que evoluciona contigo, por lo que, si recientemente has cambiado las ventanas por unas de mayor eficiencia, has reformado el baño o has instalado placas solares, el valor de tu casa ha subido notablemente. Si no informas a la aseguradora de estas mejoras, estarás manteniendo una póliza desactualizada.

Esto significa que, en caso de siniestro, la compañía te indemnizará basándose en el estado original de la vivienda que figura en el contrato, ignorando las calidades actuales. Informar sobre las reformas no solo garantiza una protección real, sino que en Seguros El Corte Inglés nos permite ajustar las coberturas a las nuevas normativas de eficiencia energética.

No comprobar el valor asegurado del contenido y continente

Es muy frecuente confundir lo que realmente debemos asegurar o dar cifras estimadas a ojo para agilizar la contratación, pero un cálculo impreciso puede salir muy caro. Aquí es donde aparecen dos conceptos críticos que pueden determinar si cobrarás lo justo o no tras un siniestro: el infraseguro y el sobreseguro.

  • El infraseguro: ocurre cuando declaras que tu casa o tus muebles valen menos de su valor real para pagar una cuota más baja. Si tienes un siniestro, la aseguradora aplicará la regla proporcional. Por ejemplo, si aseguras tu contenido por 20.000 euros, pero en realidad vale 40.000, ante un daño de 10.000 euros, la compañía solo te pagará 5.000 (la mitad), porque solo habías asegurado la mitad de tu patrimonio real.
  • El sobreseguro: es el caso opuesto, es decir, asignar un valor muy superior al real, pensando que así cobraremos más. Sin embargo, en caso de siniestro total, la ley prohíbe el enriquecimiento injusto, por lo que la compañía solo te indemnizará por el valor real del bien en ese momento, y habrás estado pagando una prima excesiva durante años sin beneficio alguno.

La clave para evitar problemas es realizar un inventario honesto, por lo que dedica un momento a sumar el valor de tu equipamiento tecnológico y mobiliario para que el capital asegurado sea el correcto. Por eso, para el continente, la estructura física y elementos fijos, nos basamos en el valor de reconstrucción según los metros cuadrados y calidades, no en el valor de mercado o de venta. Por otro lado, para el contenido, que incluye todo lo que hay dentro de tu casa (muebles, electrodomésticos, ropa), lo ideal es hacer un inventario detallado por estancias.

No fijarse en las exclusiones del seguro

No hay nada más frustrante que solicitar una reparación y descubrir que está excluida. Por eso, es fundamental leer qué escenarios quedan fuera de la cobertura, como los daños causados por falta de mantenimiento o ciertas filtraciones a través de fachadas si no se han realizado las reparaciones previas pertinentes.

También conviene revisar los límites por antigüedad, ya que muchos seguros dejan de cubrir electrodomésticos que superan los 10 o 15 años. Conocer estos límites de antemano te permite decidir si necesitas saltar a una modalidad superior, como nuestro seguro de hogar a todo riesgo, que ofrece márgenes mucho más amplios y menos restricciones técnicas.

No declarar el uso real de la vivienda

El riesgo no es el mismo para una vivienda habitual que para una destinada al alquiler o que permanece desocupada durante meses. Si declaras que resides habitualmente en ella, pero en realidad la tienes alquilada a terceros, podrías perder el derecho a la indemnización en caso de siniestro por agravación del riesgo.

Si tu situación cambia y decides poner tu piso en el mercado de alquiler, asegúrate de contratar un buen seguro de alquiler con coberturas específicas que te protejan como propietario, incluyendo la defensa jurídica ante posibles conflictos con el inquilino o la pérdida de rentas si la vivienda queda inhabitable tras un siniestro.

No examinar con atención las coberturas y planes opcionales

A veces nos centramos tanto en las grandes catástrofes, como incendios o inundaciones, que olvidamos las coberturas de uso cotidiano que realmente amortizan la póliza.

  • Servicio de Manitas: perfecto para esas pequeñas tareas que siempre quedan pendientes, como montar un mueble, colgar una televisión o sellar la silicona de la bañera.
  • Todo Riesgo Accidental: cubre esos despistes domésticos, como que se te caiga el móvil al suelo o se rompa la placa vitrocerámica por un golpe fortuito.

Recuerda que la diferencia entre un seguro que simplemente está ahí y uno que realmente te soluciona la vida reside en estos detalles. No veas las opciones adicionales como un sobrecoste, sino como una forma de personalizar tu póliza para que trabaje por ti en el día a día, y no solo en situaciones catastróficas.

Al final, lo que hoy parece un extra opcional, mañana puede ser el servicio que te ahorre más tiempo y preocupaciones.

Pensar que el seguro de hogar solo protege la vivienda y no la vida diaria

Este es un error que provoca que los asegurados desaprovechen su póliza, ya que un seguro moderno y específico es en realidad un escudo para tu vida diaria, no solo para las paredes de tu casa. Muchos clientes requieren servicios externos sin saber que su póliza contratada en Seguros El Corte Inglés ya cubre necesidades que van mucho más allá de una gotera:

  • Asistencia Informática y Digital: incluye desde soporte remoto para configurar dispositivos hasta la recuperación de datos o el borrado de tu huella digital para proteger tu privacidad.
  • Cobertura de Mascotas: con la ley actual, la Responsabilidad Civil para perros es obligatoria. Al asegurar el contenido, tu mascota suele estar cubierta ante daños a terceros, además de contar con servicios de orientación veterinaria.
  • Protección fuera de casa: la tranquilidad te acompaña en la calle con coberturas frente al atraco en la vía pública o el uso fraudulento de tus tarjetas de crédito si te las roban.

No infrautilices tu póliza, asegúrate de conocer estos servicios que te permiten ahorrar dinero al no tener que contratar asistencias adicionales. Utilizar un comparador de seguros de hogar te ayudará a ver qué modalidades incluyen ya estos extras, garantizando que tu seguro sea rentable todos los días del año y no solo cuando ocurre una avería.