¿Qué es el IBI y cómo te afecta?

El Impuesto de Bienes Inmuebles será tu fiel compañero durante los años que mantengas la titularidad de una vivienda. ¿Sabes cuál es su fin, o dónde cuesta más o menos en nuestro país? Trucos del Hogar

Si estás pensando en convertirte en propietario de una vivienda, sin duda te estarás planteando cuestiones sobre temas que hasta ahora eran solo conversaciones ajenas que poco tenían que ver contigo. Es normal hacerse preguntas como: ¿qué impuestos debo pagar cada año y cómo se calculan? ¿Cómo se elige el mejor seguro de hogar? ¿Puedo obtener algún beneficio fiscal o descuento en dichos impuestos?

Tanto si nos lees porque vas a comprar una propiedad como si quieres saber más sobre los impuestos que pagas año tras año por tus propiedades, te contamos todo sobre el IBI.

¿Qué es el IBI de una casa?

Las siglas IBI hacen referencia al Impuesto de Bienes Inmuebles que todo aquel que sea propietario de una vivienda, plaza de garaje, o local debe pagar cada año al ayuntamiento que le corresponda por su ubicación.

Se trata de un impuesto más de los que de forma habitual se abonan a las arcas municipales de una determinada localidad como puede ser el Impuesto de Circulación que se paga por los vehículos de tracción mecánica.

¿Cuándo se paga?

El Impuesto de Bienes Inmuebles se empieza a pagar cada año desde el momento en el que se inscribe una propiedad en la Dirección General del Catastro, es decir, desde que se adquiere la propiedad en cuestión.

En una compraventa el pago del IBI corresponderá a quien sea propietario del inmueble a fecha 1 de enero del año correspondiente

Existen diversas formas de pagar este impuesto. Una de ellas es personarse en el ayuntamiento de la localidad en la que tengas la propiedad en cuestión. Otra opción es proceder a la domiciliación bancaria, siendo este el caso donde te será permitido fraccionar el pago (normalmente en dos plazos) si así lo deseas u optar a bonificaciones por hacerlo de una sola vez o por adelantado.

Algo que se debe tener muy en cuenta es que, si se retrasa el pago y se pasa la fecha notificada como límite, el recargo o penalización podría sumar hasta un 20% sobre la cuota de inicio de este impuesto por lo que no merece la pena procrastinar y esperar al último momento para pagarlo.

Suele ocurrir que casi siempre tenemos una serie de gastos anuales que coincidirán en la misma fecha tras la compra de una casa. El pago de impuestos no es algo se pueda elegir hacer o no pero sí se pueden revisar las condiciones, precio y forma de pago con las que cuenta el seguro de la casa haciendo una comparativa del seguro de hogar para ajustarlo a las necesidades de cada uno.

¿Cómo se calcula?

A la hora de conocer cómo se calcula el IBI de una propiedad es importante saber que no en todo el territorio nacional se hace de la misma manera. En función de la Comunidad Autónoma existen unos u otros baremos preestablecidos. Aun así, hacer el cálculo del valor catastral te dará ventaja en tu estimación dado que juega un papel fundamental a la hora de conocer la cuantía del Impuesto sobre los Bienes Inmuebles.

La mejor manera de obtener la información concreta es acudir al ayuntamiento de la localidad donde se sitúa el bien inmueble, o preguntar telefónicamente con anterioridad a la compra, para conocer al detalle todas las características de este impuesto. Otra opción es preguntar al actual dueño de la vivienda, ya que quien sea el propietario no variará la cuota, aunque sí lo hará el uso que se le dé a ese inmueble como veremos más adelante.

El ayuntamiento es la entidad encargada de establecer la cantidad que debe pagar el propietario por el IBI. Para ello se basan en los dos valores que mencionamos: el valor catastral y el porcentaje aplicado sobre este.

El valor catastral es el que aparece en el Catastro y se calcula con una serie de referencias como la antigüedad, ubicación, coste de las obras y materiales, etc., mientras que el porcentaje sobre el valor catastral es el incremento que se le aplica. Hoy por hoy oscila entre el 0,4 y el 1,3% del valor catastral y cada ayuntamiento se encarga de elegir qué coeficiente aplica a su IBI.

En principio puede darse por sentado que todos los terrenos e inmuebles en propiedad están sujetos al pago de este Impuesto sobre los Bienes Inmuebles, pero en realidad no es tan sencillo. Existen propiedades que están exentas de pagar el IBI y otras cuyos impuestos no son los mismos que los de una vivienda urbana, como es el caso de los inmuebles rústicos. 

Para saber si un bien inmueble es urbano o rústico hay que comprobar la naturaleza del suelo sobre el que se encuentra.

Diferencias entre IBI urbano e IBI rústico

En principio puede darse por sentado que todos los terrenos e inmuebles en propiedad están sujetos al pago de este Impuesto sobre los Bienes Inmuebles, pero en realidad no es tan sencillo. Existen propiedades que están exentas de pagar el IBI y otras cuyos impuestos no son los mismos que los de una vivienda urbana, como es el caso de los inmuebles rústicos. 

Para saber si un bien inmueble es urbano o rústico hay que comprobar la naturaleza del suelo sobre el que se encuentra.

IBI urbano

Se considera urbano un terreno cuando cuenta con la consideración de urbanizable, urbanizado o algún equivalente a ello de acuerdo con la legislación aplicable, núcleos de población o suelo transformado para contar con servicios urbanos, abastecimiento de agua, sistema de evacuación de agua y energía eléctrica.

Los terrenos que integren bienes inmuebles con características consideradas especiales no son terrenos urbanos

IBI rústico

Un bien inmueble rústico es el que nos encontramos sobre un suelo que también se considera rústico, es decir, el que no es de naturaleza urbana, ni está integrado en un bien inmueble con alguna característica especial.

La diferencia en las cantidades a pagar de IBI entre terrenos rústicos y terrenos urbanos es muy grande, pudiendo llegar a ser hasta un 95% menos en el caso de tratarse de un suelo dedicado al cultivo, por ejemplo. Esto llevó hace un tiempo a que algunos ayuntamientos cambiasen la consideración de muchas parcelas por urbanas, aunque más adelante se aclaró que los propietarios que mantuvieran una actividad ligada al suelo rústico podían seguir beneficiándose de la reducción de IBI.

¿El IBI desgrava en la declaración de la renta?

En los casos en los que el inmueble por el que se paga el IBI se utiliza para actividad económica por parte de su propietario puede incluirse además este impuesto en la declaración de la renta y ser un gasto deducible en mayor o menor medida.

Estas actividades económicas pueden ser por ejemplo tener la propiedad alquilada a un tercero, que se use para fines de actividad empresarial o ser un autónomo que ejerza su profesión desde casa, algo que cada vez se da más gracias a los negocios digitales y la implantación del teletrabajo para diversas funciones laborales.

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