Vale que cada vez que llegue a casa me encuentre alguna maceta y, en el mejor de los casos, todo el suelo lleno de tierra pero… ¿Visita al veterinario también? 

Si no sabes que puede sucederle a tu gato y, casualmente, te has encontrado hojas o tierra por el suelo… no dudes en pensar que ha debido probar alguna planta que no le ha sentado demasiado bien. No todas las plantas son tóxicas en su totalidad siendo algunos frutos o únicamente las hojas algunas de las partes más dañinas para nuestros gatos. A parte de problemas digestivos, los gatos pueden padecer trastornos neurológicos, oculares, dermatológicos o cardiacos.  

¿Qué plantas de las que solemos tener en casa pueden ser tóxicas para nuestras queridas mascotas?

  • Liliáceas y hemerocallis: de las plantas más tóxicas e incluso letales que hay.  No se conoce a ciencia cierta qué componente es el causante de su poder. Estas plantas son muy comunes tanto en ambientes interiores como exteriores. 
  • Hortensia: aunque es una de las más flores más presentes en ambientes húmedos del norte de España principalmente, sus hojas y flores suelen derivar en trastornos digestivos. 
  • Laurel: ¿Quién podría cocinar sin él? Su sabor es único y favorece mucho a determinados platos. Está presente, al menos, en la mayoría de casas y, por ello debemos tener cuidado en las cocinas ya que hay ciertos cotillas de cuatro patas que gustan probar cosas nuevas de vez en cuando…

¡Cuidado también en Navidad! 

  • Flor de Pascua: es tóxica en su totalidad. Ponerla en un lugar donde el gato no llegue es difícil pero no imposible ya que estos felinos pueden llegar a los rincones más inhóspitos. La salvia blanca es el componente más dañino de esta planta junto con el látix dando lugar a problemas digestivos, en ojos y piel.
  • Acebo: sus hojas, frutos y semillas son tóxicos y suelen general trastornos digestivos.

En ocasiones les reñimos pero… no podemos vivir sin ellos y solo queremos que estén bien el mayor tiempo posible.