Muchas personas consideran a los loros como mascotas excepcionales, siendo su característica más notable su colorido plumaje. Si decides traerte uno a casa, debes saber que independientemente de la especie elegida, necesitará cuidados y una dieta específica para que esté sano y feliz.

 

¿Qué comen los loros?

Si tienes uno, debes tener en cuenta que es tan importante conocer la comida que los loros no pueden comer como saber la comida que tienes que incluir en su dieta normal. De esta forma, podrás cubrir todos los requerimientos nutricionales de tu mascota, lo que redundará en un buen estado de salud y una vida más larga. 

 

Los loros pueden comer cualquier tipo de fruta incluyendo manzanas, naranjas, peras, albaricoques, melones, fresas, mandarinas, naranjas o plátanos, entre otras. Deberías proporcionarle una mezcla de al menos 3 frutas diferentes todos los días, y conviene cambiar regularmente la combinación para que no consuma un exceso de una fruta en particular, especialmente las que tienen alto contenido en azúcares.

Las verduras también deben formar parte de la dieta diaria de un loro. Puedes darle espinacas, brócoli, acelgas, escarolas, zanahorias, rábanos, ajetes tiernos, tallos de apio o pimientos. Al igual que en el caso de las frutas, es muy importante variarlas.

 

Aunque no es esencial, es muy recomendable complementar la dieta del loro con alpiste para aves, pero debe ser específicamente para loros.

Las semillas no deben administrarse con tanta frecuencia como frutas o verduras, pero son también importantes. Puedes alimentar a tu loro con semillas secas y brotes de soja.

 

Es primordial conocer los alimentos que no debe tomar tu mascota, y tener en cuenta las características del sistema digestivo de tu loro a la hora de decidir qué alimento darle. Es muy importante evitar que ingiera alimentos que pueden ser venenosos o le causen peligrosos efectos fatales.

 

Si quieres un loro sano y feliz, evita que ingiera cualquiera de los siguientes alimentos prohibidos:

Sal, aguacate, chocolate, leche, alcohol, carne, bebidas gaseosas o carbonatadas, azúcar en general, café, tubérculos crudos, perejil, berenjena, cebolla, ajo, semillas de manzana o pera, fritos, conservas, zumos artificiales o especias.

 

Si bien no debes darle leche a tu loro, puedes agregar productos lácteos sin sal a su dieta si se los administras con moderación. La especie amazónica debe evitar los cacahuetes porque estos alimentos son altamente calóricos y estas aves son muy propensas a la obesidad.

 

Frutas que no son seguras o aptas para loros

 

Ya sabrás que les encanta comer fruta; es un bocado muy sabroso para ellos que hemos dicho debes incorporar como parte de su dieta habitual, así como ofrecerle alguna fruta más especial como golosina de vez en cuando. Pero hay frutas que no son seguras para los loros.

Debemos saber que las frutas y verduras deben constituir alrededor del 75% de la dieta del loro, y el 25% restante ha de ser alpiste y cualquier otra cosa que puedan disfrutar. Cuando nos preguntamos si hay alguna fruta que pueda hacerle daño, debemos pensar que, en general, si es una fruta que nosotros podemos comer, ellos también; aunque hay frutas que contienen toxinas en sus semillas y que son peligrosas para los loros. Las semillas de manzanas, cerezas, ciruelas, nectarinas, melocotones o albaricoques no se deben dar a los loros.

 

Fruta que NUNCA debes darle a un loro

 

Hay pocas frutas totalmente intolerables para los loros por las toxinas que contienen. Aunque es posible que coman una pequeña cantidad y no les pase nada, debes evitar a toda costa los aguacates y los tomates, ya que pueden causarles serios problemas gastrointestinales.

 

Síntomas del envenenamiento en los loros

 

Si por despiste o error, tu loro come alimentos no aptos para él, puede sufrir una serie de reacciones desastrosas que pondrán en peligro su salud. Algunos de los síntomas de un loro con intoxicación alimentaria son:

  • movilidad reducida
  • ojos cerrados
  • pérdida/aumento significativo de apetito
  • dificultad para respirar y pico abierto
  • aumento notable de la ingesta de agua
  • aislamiento en un rincón de la jaula
  • diarrea y/o pérdida de peso

 

Estos síntomas no solo pueden significar una intoxicación alimentaria, sino que también pueden surgir de una amplia variedad de patologías. Por eso es muy importante acudir inmediatamente al veterinario si notas alguno de estos síntomas. https://seguros.elcorteingles.es/servicios-veterinarios