Recientemente se ha lanzado una campaña por el transporte adecuado de mascotas, de modo que éstas reciban mejor trato durante los desplazamientos aéreos. Una iniciativa que surge para evitar los daños físicos e incluso la muerte de animales que viajan en los aviones junto a las maletas.

‘Reclama conmigo’ es el nombre de esta campaña, que pretende modificar la normativa internacional de transporte aéreo, que sólo diferencia entre personas y maletas, y según la cual, las mascotas son consideradas equipaje. De este modo, se pretenden conseguir que la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI) regule el transporte de los animales en los vuelos, con una serie de mejoras y garantizar su salud durante los trayectos.

El transporte de mascotas en los aviones varía dependiendo de la compañía aérea, aunque por regla general, si el animal excede de las medidas que exige la aerolínea para volar en cabina, debe viajar en la bodega. Lo cual les ocasiona trastornos. Por ejemplo, con un mal manejo del animal durante el viaje, como abandonarlo al pie del avión con el resto de maletas, o dejarlo solo durante todo el viaje sin ser atendido, es motivo suficiente para que la mascota presente un estado de ansiedad elevado y luego aparezcan fobias.

Los casos más graves se originan debido a que la mayoría de las aerolíneas prohíben que se les ponga agua y comida a los animales dentro del trasportín para evitar que se manche el avión. Asimismo no se tienen en cuenta las temperaturas extremas a las que pueden estar sometidos, por lo que algunas mascotas llegan con hipotermia, golpes de calor, o bien no sobreviven al trayecto.

Para minimizar al máximo los posibles problemas que causaría un viaje en avión, la campaña solicita un espacio acondicionado para las mascotas, con temperatura y nivel de ruidos adecuados, donde el propietario pueda visitar o supervisar cómo se encuentra el animal.