Existen una serie de pautas que te indican cómo actuar si encuentras un animal perdido o abandonado. La primera de ellas, y la más sencilla, es avisar a la policía local del municipio en el que te encuentres, pero también puedes recogerlo tú mismo y llevar la mascota a una protectora de animales para examinarlo. De esta forma, gracias a la lectura de su identificador, podrán localizar a su dueño o responsable y, en caso de abandono, desparasitarlo y prepararlo para encontrar un nuevo hogar.

Pero no siempre es fácil acercarse a un animal perdido, pues en muchas ocasiones, se encuentran desubicados, asustados y huidizos. En estos casos, y hasta que llegue la ayuda, lo importante es que el animal se encuentre calmado y lo puedas controlar visualmente. Para tranquilizarlo, basta con que le hables suavemente sin mirarle a los ojos.

No te acerques directamente en línea recta, mantén siempre la distancia aproximándote en círculo de forma muy lenta. Si rehúye al acercamiento, puedes darle la espalda observándole de reojo para tener a la mascota controlada y que nos escape.

Cuando una protectora recibe un animal perdido o abandonado, lo primero que hace es comprobar si tiene microchip. En caso de tenerlo, es fácil localizar al dueño y avisarle de que su mascota se ha extraviado. Por eso es muy importante, además de obligatorio, ponerle chip; es la única forma de identificar a su dueño.

¿Qué pasa si los datos del chip están mal o no tiene chip y no se puede localizar a su dueño? En este supuesto, se realiza una foto para identificar al animal y, con ella, una ficha de registro con sus características físicas, condiciones de salud en las que se encuentra, etc.

Además, cuando el animal abandonado llega a la protectora, se le aísla en una jaula independiente, separado de ruidos y otros animales para que esté tranquilo durante 2-3 días y poder desparasitarlo y vacunarlo. Después, dependiendo de su raza, tamaño y sexo, se le ubicará en un espacio con unos compañeros similares a él.

Antes de llevarlo a la perrera, se le baña con un producto antiparasitario por si tiene algún parásito externo. Allí estará hasta que un nuevo dueño decida adoptarlo.

Cuando una persona decide adoptar a un animal abandonado, el centro le esterilizará y le entregará la documentación e información sobre la mascota, cerciorándose de que esté sana y libre de parásitos.

Para poder adoptar un animal abandonado, debes ser mayor de edad, entregar un comprobante que demuestre la propiedad del domicilio donde vivirá la mascota y firmar un contrato de adopción. Así de sencillo.