Una parte fundamental en el cuidado de nuestra mascota reside en saber interpretar las señales que el animal nos manda. En el caso de los perros, a veces ocurre que muestran un ladrido incesante.

Educar a tu mascota para que no ladre no tiene por qué ser un fin en sí mismo. Ese ladrido incesante es su forma de expresarse, por lo que, para evitar que el perro ladre, lo primero que debes hacer es identificar el motivo por el que lo hace.

Ante todo, antes de proceder a unas pautas de adiestramiento para que el ladrido cese, debes cerciorarte de que el animal no tiene ningún problema de salud por el que se esté quejando. También debes comprobar que las necesidades básicas del perro están cubiertas: que no pase hambre ni sed, que salga a la calle regularmente, etc.

Descartados los motivos que afectan directamente al bienestar de la mascota, debes analizar otros factores externos que le puedan afectar si quieres educar a tu perro para que no ladre. A continuación, os damos unas pistas de posibles factores y unas pautas a seguir para evitar el ladrido de tu mascota. Toma nota:

¿Cómo educar a tu perro para que no ladre?

El perro ladra para llamar la atención de su dueño:

En muchas ocasiones, los perros ladran porque no aceptan que no se les atienda cuando ellos lo exigen, de forma que intentan llamar la atención de su amo. Para cortar con esta conducta, si estás seguro que de que el animal está bien, debes ignorar al perro. Regañarle ya es para él una forma de recibir atención, que es, en definitiva, lo que el animal solicita. No le mires. Cuando, al fin se calle, premia ese silencio con alguna caricia o una galleta.

Si el perro ladra porque teme quedarse solo:

Hay perros que sienten mucho estrés cuando detectan que sus dueños van a salir por la puerta. Esto se produce porque el animal no es capaz de asumir que su amo va a regresar. En este caso, debes tener en cuenta que el animal sufre, por lo que regañarle no le ayudará. Cuida de tu mascota logrando que tu perro asocie la idea de quedarse solo con algo placentero. Un truco puede consistir en proporcionarle un rompecabezas que contenga galletas como premio cuando vayas a marcharte. Así se mantendrá entretenido y olvidará su miedo. Puedes hacer uno muy sencillo rellenando de galletitas una botella de plástico.

Otra alternativa que relaja mucho a los perros es ponerles una reproducción de música clásica e, incluso, si saben rastrear, esconderles galletitas por la casa, a fin de que se relajen buscándolas.

Como hemos dicho, el principal motivo por el que el perro ladra cuando sales de casa es su miedo a que no vuelvas. Por ello, puedes intentar eliminar la ansiedad del animal de forma gradual. Actúa varias veces al día como si fueses a salir de casa, poniéndote el abrigo y cogiendo las llaves, pero no te vayas. El perro, poco a poco, dejará de asimilar ese momento con el abandono. También puedes probar a no estar siempre a la vista del animal. Escóndete de vez en cuando tengas seguro que el perro no va a seguirte y déjale que se relaje solo en casa

Si el perro ladra como señal de alarma

El perro puede ladrar para alertar a todo el mundo de lo que él considera una amenaza. Esto puede deberse desde a la presencia de un extraño hasta a la emisión de ruidos que le sobresalten. Para evitarlo, verifica el origen de la alarma del animal. Si es algo por lo que ninguno debáis preocuparos, pone a su altura y tranquilízale con mimos. Dale una galletita cuando deje de ladrar.

Como has visto, es imposible educar a tu perro para que no ladre si no sabes de donde proviene el origen de ese ladrido. Identificar por qué ladra tu perro es muy importante para evitar el estrés y darle el mejor cuidado a tu mascota. Y recuerda, si no te ves capaz de controlar el problema, no dudes en recurrir a la ayuda de un profesional.