A medida que llega el otoño, todos tenemos un enemigo común: los resfriados. Unas dolencias que afectan no solo a las personas, sino también a nuestras mascotas. Y como en los humanos, es importante prevenir el resfriado y cuidar bien al animal afectado para evitar que un catarro mal curado desemboque en otras enfermedades respiratorias. A continuación, os dejamos unos consejos para evitar que los perros se resfríen y para mantenerlos sanos y fuertes durante los meses más fríos.

Los síntomas del resfriado canino son similares a los nuestros: malestar general, dolor de cabeza y muscular, tos aguda y estornudos frecuentes con mucosidad, pérdida de apetito, inactividad y aletargamiento y, en casos de fuerte resfriado, fiebre.

Para evitar que nuestra mascota se resfríe y cuidar su salud basta con aplicar unos simples consejos:

  • Evitar los choques térmicos. Los cambios bruscos de temperatura son la principal causa de resfriados. Evita los contrastes fuertes de temperatura y las corrientes de aire, sobre todo, en los meses fríos.
  • Protección en la calle. Si hace frío o llueve, ponerle ropa para perros como un jersey o chubasquero te ayudará a protegerlo.
  • Evitar la humedad. Después del baño y cuando vuelvas de la calle los días de frío y lluvia, sécale bien con la toalla y secador con aire templado para quitar la humedad del pelo.
  • Vacunarle si va a estar con otros canes. Si el perro va a estar unos días en una residencia o centro canino con otros perros puede administrarse la vacuna contra la tos de las perreras para evitar el contagio del virus.

Y en caso de que, aun tomando precauciones, el perro se resfríe, hay algunas cosas que debes saber para tratarle y que su salud mejore:

  • Evitar el frío y reducir la actividad. Dale paseos cortos cuando haga menos lluvia y frío. También es probable que le notes aletargado; reduce la actividad y ejercicio.
  • Cuidar su descanso. En casa es importante cuidar su descanso, por eso debes proporcionarle un ambiente tranquilo y cálido (sin corrientes de aire) para que pueda dormir y recuperarse, sin molestarle. Buena hidratación. Es muy importante mantenerlo bien hidratado y que tenga agua fresca siempre disponible. Si notas que no bebe agua puedes intentar dársela directamente con ayuda de una jeringuilla para jarabes o dándole pienso húmedo que contiene mayor contenido hídrico que el pienso seco o añadiendo un poco de agua tibia a su pienso seco habitual.
  • Favorecer el apetito. Con el resfriado y el malestar el perro puede perder el apetito. Para reponer líquidos y energía, puedes motivarle preparando un caldo casero de pollo o arroz hervido (sin cebolla).
  • El catarro o resfriado canino suele ir remitiendo con los días; en caso de notar que no mejora, acude a tu veterinario para realizar una revisión y descartar otros problemas de salud.

Si tienes una mascota y es uno más en la familia, protégela y cuídala.