Seguro que has oído a los papás y mamás de lo difíciles que es dormir del tirón toda la noche cuando tienen un bebé en casa. Que si llora, que si necesita cuidados… Pues cuando tenemos un cachorrito no deja de ser muy diferente, salvando las distancias.

La llegada de un nuevo cachorro nos llena de emoción y ternura, pero no podemos olvidarnos de que estamos también con un bebé, es un perrito, pero también requiere cuidados de niño.

Ten en cuenta que si llega nuevo a la casa va a necesitar también un periodo de adaptación, porque es pequeño y además ha llegado a un sitio “extraño”. Dale un poco de tiempo porque todo es nuevo, emocionante y un aprendizaje. Ten en cuenta que los cachorros se pasan prácticamente todo el día durmiendo para crecer de manera saludable.

Cómo hago para que duerma tranquilo

Si quieres que tu nuevo amigo duerma bien desde el primer día en su hogar, toma nota de estos consejos:

Que tu casa sea un remanso de paz

Es necesario garantizar al cachorro un hogar tranquilo para que pueda relajarse antes de irse a la cama. Es como haces con los niños, procuras que todo esté en calma, para que pueda descansar.

Olores familiares

Algo que puede calmar a tu pequeño peludo para dormir es tener algún juguete, toalla, manta, etc. que haya estado utilizando antes de mudarse a su nueva casa, ya que su olor le ayudará a reducir el estrés y sentirse confortable con algún objeto que le resulte familiar.

Dale una buena cama

Tienes dos opciones: colocar su cama junto a la tuya, o bien si no quieres que esté en tu habitación colócala fuera sin cerrar la puerta. Para que esté calentito y tenga la sensación de dormir acompañado puedes ponerle una botella de agua, de esas que ponían las abuelas para calentar la cama. También puedes añadir un reloj cerca de él, su tic-tac le resultará relajante.

Asegúrate de que la cama tenga el tamaño adecuado para que sus sueños sean confortables y que sea acorde a la estación del año. Procura que no tenga mantas polares o franelas en verano, si no quieres que se ase.

Asimismo, es buena idea, que se familiarice con su trasportín y lo relacione con un lugar seguro para él, de esta manera será más cómodo para ambos transportarle cuando lo necesites.

Juega con él durante el día

Procura dedicarle tiempo para jugar y que esté estimulado durante el día, de esta manera consumirá energías y estará más cansado cuando llegue la noche. Intenta ajustar el ejercicio con su edad, ya que debe dormir para crecer sano. Cuanto más vaya creciendo te pedirá más horas de juego.

Establece rutinas

Igual que en los niños, las rutinas son importantes. Puedes acostumbrar a tu perro a que después del último paseo, sea momento de relajación, ya no es momento de jugar o de realizar actividades más intensas. Es momento de irse a dormir y de bajar el ritmo. Una forma de que se tranquilice es darle un hueso para roer o un juguete especial que le ayude a conciliar el sueño y no sea tampoco una actividad ruidosa para el resto de la familia. Que sea un momento relajante que le vaya conduciendo al sueño.

Y sin con todo esto llora, no vayas siempre que lo haga, pero controla que todo esté bien. Puedes utilizar una luz indirecta para que no se asuste cada vez que enciendas la luz, y ten paciencia, poco a poco irá tomando conciencia y dejará de llorar.

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