Gran parte del pelo que pierden tras sus largas y placenteras duchas a lametazos, acaba en su estómago y, esto puede convertirse en un grave problema de salud. Aun así, la evolución ha tomado en cuenta esta vieja costumbre gatuna evitando que el problema llegue a más y la mayoría de razas felinas lo acaban escupiendo tarde o temprano. Por ello, debemos estar muy atentos. Nunca se sabe…

¿Cómo podemos ayudarles a eliminar todo eso que les sobra de su interior? ¿Cómo podemos darnos cuenta de que algo no va bien? El pelo es difícilmente digerible en el estómago gatuno, por ello acaba formando bolas compactas de pelo que pueden derivar en un grave problema digestivo, aunque lo normal es que acaben siendo expulsadas en forma de heces o vomitadas.  ¿Cómo podemos hacer que estas bolas compactas sean expulsadas antes de que la cosa termine en tragedia?

El problema puede agravarse si nuestro gato tiene el pelo largo y es época de muda. Ahí si debemos prestar atención ya que se cae más pelo del habitual. Suele suceder en los cambios de temporada de frío a calor y viceversa, ya sabes, por aquello de la evolución…

  • Cepilla el pelo de tu gato con más asiduidad, sobre todo en época de muda. De esta forma quedará más pelo en el cepillo que en su estómago. Él se atusará igualmente pero tragará menos pelo.
  • Cuida la alimentación, la fibra favorece al tránsito intestinal y en esta época lo que menos necesitan son problemas en su interior. Añade a su dieta comida rica en fibra, chucherías de fibra, etc.
  • Lo más natural y saludable son las hojas verdes. Las plantas son perfectas para la limpieza estomacal de los gatos, trata de que estén en contacto con ellas durante esta época.

¿CUÁNTO PAGARÍAS POR UN SEGURO PARA TU GATO? ¡MERECE LA PENA!

  • ¡TRUCO! Unta su patita de vaselina, la de tapa rosa de toda la vida. El gato se lamerá para limpiarse y una vez llegue al estómago, le ayudará a vomitar. ¡Ese es el objetivo!

¡Hasta siempre bolas de pelo!