Es muy común decir que algunas personas tienen ‘vista de lince’. Sin embargo, poco se sabe de cómo ve realmente ese animal o cualquier otro. En el caso de nuestras mascotas, saber cómo ven los perros y los gatos es una gran incógnita, principalmente porque no podemos hacerles esa pregunta…

Ahora algunos estudios están llegando a ciertos supuestos acerca de su visión. Así, aunque comúnmente se pensaba que gatos y perros únicamente veían en blanco y negro, determinados test de comportamiento y pruebas de estimulación de la retina sugieren que nuestras mascotas también pueden distinguir los colores rojo y azul. Es decir, tienen una visión dicromática. En el caso de las personas, la visión es tricromática, ya que todo el abanico de colores que identificamos es formado a través de la percepción del verde, el azul y el  rojo.

También existen diferencias entre el campo visual de los humanos, determinado por la posición de los ojos en la cabeza. En nuestro caso, es de 200 grados; frente a los 240 grados de perros y gatos.

En cuanto a la agudeza visual, la de nuestras mascotas es menor que la de una persona. Por ejemplo, lo que un perro puede distinguir a 6 metros, una persona lo hace a 25 metros. Esto es así porque en perros y gatos la estructura con mayor poder óptico es la córnea; mientras que en el caso de los humanos también participa el cristalino.

Los ojos de perros y gatos, según los expertos, han sufrido las adaptaciones típicas se los cazadores nocturnos. En condiciones de penumbra, su visión ‘crece’ gracias a una estructura especial situada debajo de la retina. Ésta funciona como un espejo y es la causa del efecto de ‘ojos brillantes’ que se observa cuando muchos animales miran las luces de un coche o el flash de una cámara de fotos.

Además, es sorprendente comprobar cómo nuestras mascotas son capaces de manejarse en un medio que les resulta familiar cuando han perdido su visión. Esta desenvoltura es un gran indicativo de que perros y gatos se apoyan ‘para ver’ en otros sentidos, como el oído o el olfato.