Antes de cruzar perros hay que estar muy concienciado del proceso, que dará lugar al nacimiento de una serie de cachorritos de los que hay que responsabilizarse. Además, tanto el embarazo como el parto pueden tener complicaciones y requieren muchos cuidados, dedicación, conocimientos del proceso y también gasto económico. Si aun así estás decidido a cruzar al perro, ten en cuenta una serie de factores para que se den las condiciones más óptimas.

  • Edad. La edad óptima de reproducción es cuando el animal se ha desarrollado física y sexualmente. El celo en la perra es el que marca su capacidad reproductiva, sin embargo, conviene esperar al tercer celo (18-24 meses) para el cruce, que es cuando se encuentra en pleno rendimiento. Con los machos, aunque pueden ser fértiles a los 6 meses, también conviene esperar al año o año y medio para que sea sexualmente maduro. Las razas pequeñas maduran sexualmente a los 18-24 meses mientras que las razas grandes tardan algo más, a los 24-26 meses.
  • Ciclo sexual de la perra. El momento adecuado para la reproducción lo marca el ciclo sexual de la perra. El sangrado indica el inicio del celo, y dos días después suele darse la ovulación. El celo se da 1 o 2 veces al año y suele durar unas 4 semanas, las 3 primeras de sangrado y la última de aceptación del macho.
  • Apareamiento. La hembra rechazará al macho hasta que lo óvulos no estén preparados para la fecundación. Durante el celo ella libera feromonas en su orina capaces de atraer a perros a kilómetros de distancia, pero ella será la que decida el momento de apareamiento.
  • Experiencia. Una pareja de perros inexpertos puede necesitar más intentos, ya que el macho puede tener dificultades para realizar la monta. Si se produce un rechazo o no ocurre la monta es porque uno de los dos no está preparado, la hembra es primeriza o no se encuentra en la etapa del celo correcta. Las señales de predisposición al apareamiento de la perra son más difíciles de captar por un macho inexperto. Al cruzar perros, nunca hay que presionarles ni agobiarles.
  • Lugar de encuentro. La monta conviene realizarla en un lugar neutral para ambos perros. Llevar al macho a la casa de la hembra puede hacer que ésta se sienta incómoda e intimidada por tener a un desconocido en su territorio y la presencia del dueño puede aumentar el rechazo.
  • Ambiente tranquilo. La monta debe ser espontánea y, para ello,, hay que crear un ambiente tranquilo, dejarles que se huelan e interrelacionen el uno con el otro, sin prisas, ruidos ni agobios. La monta y los "juegos previos" pueden durar horas. Nunca hay que forzar la monta, si la monta no ocurre, es mejor volver a intentarlo o esperar al próximo celo. En caso de que tras varios intentos resulte inviable la monta, se podría recurrir a la inseminación artificial.

Te en cuenta todos estos consejos para cruzar perros para garantizar una cría óptima y responsable de tu mascota.