Si tienes un gato en un piso o en una casa, sabrás lo maravillosa que resulta la convivencia con este animal de compañía. Independientes, cariñosos, silenciosos, tranquilos, juguetones… los gatos son adorables y fascinantes.

Pero la especie felina también tiene una peculiaridad: son animales muy maniáticos; son, como se suele decir, ‘muy suyos’, y entre muchas otras cosas, lo habrás podido comprobar si alguna vez has tenido que dar medicinas a tu gato.

Los felinos son meticulosos con sus actos y con su entorno. Les gusta hacer las cosas a su manera y que el entorno sea como ellos esperan. Por ejemplo, mover un mueble de lugar puede generar nerviosismo a un gato al percibir que el territorio que tenía controlado y marcado, ha variado. Los gatos son así de controladores.

La comida es otro de los aspectos que un gato debe realizar a su manera. Es raro que un gato lleve con tranquilidad compartir su recipiente de comida o agua con otro gato. Si un gato quiere comer, insistirá sin fin, y ni se te ocurra mover su comedero o su bebedero del lugar en donde suelen estar, porque tu gato se desconcertará.

Con todo esto, lo que queremos hacer ver es que los gatos, como con todo lo demás, controlan mucho la manera de comer y los tiempos de dicha comida. Por lo tanto, intentar dar un medicamento a un gato supone romperle su rutina y su voluntad. Por lo general, un gato no te lo va a poner fácil a la hora de hacerle ingerir un producto que no ha pedido, a deshora y con un sabor extraño. Pero es necesario que lo hagas para cuidar de la salud de tu mascota.

Si el medicamento que tienes que proporcionar a tu gato es una pastilla o una cápsula, lo mejor es que espolvorees el medicamento en la comida que suela ingerir tu mascota. Camuflado de esta forma, es más probable que lo tome sin poner resistencia.

Si el medicamento que tienes que proporcionar a tu gato es líquido, como un jarabe, lo más efectivo es que se lo hagas tragar con la ayuda de una jeringuilla. Hazlo rápido y con decisión para que no lo escupa, pero con suavidad para que no se atragante.

Al igual que utilizamos remedios caseros para desparasitar a nuestro gato o para cuidar otros aspectos de sus salud, hay ocasiones en las que resultará inevitable que nuestro felino tenga que tomar algún medicamento. Sigue estos consejos y lograrás que lo haga.