Nuestras mascotas, como las personas pueden sufrir mareos durante los viajes en trayectos en coche. Es un problema que afecta sobre todo a los cachorros ya que los mecanismos que regulan el equilibrio no están del todo desarrollados.

Pero, ¿Cómo sabemos si nuestro perro está mareado sin llegar a vomitar?

Los síntomas más frecuentes que puedes observar: pueden llorar, moverse en exceso, quejarse, verlos agitados, babear…

¿Cómo puedo evitar que mi perro se maree?

Lo más importante, ante todo, es que tengas paciencia. Es como un niño pequeño, ya que no pueden comunicarse a través de la palabra tienes que intuir que le ocurre.

Una de las cosas importantes a tener en cuenta es que por lo general los perros no se marean por el movimiento del coche, sino por ansiedad de estar dentro de él.

-Familiariza a tu perro con el coche estacionado. Acostúmbrale a entrar y salir del coche mediante juegos.

-Empieza primero con trayectos de corta distancia para que se vaya adaptando al medio de transporte.

-No lo subas al coche únicamente para ir al veterinario, sino conseguirás que asocie subirse al automóvil con un destino no muy agradable.

-Evita darle de comer y/o beber 3 horas antes de que monte en el coche.

-Cuando esté agitado procura que no te note nervioso, muéstrate tranquilo y dale mimos para que se relaje.

-Abre las ventanillas. A veces funciona que le de aire fresco.

-Conduce de forma prudente y regular, sin frenazos bruscos ni acelerones.

-Si estas pautas no funcionan acude al veterinario para que le recete algún fármaco especial antimareo.