Contestar a la pregunta de cuánto dura el celo de una gata, no es tarea fácil, ya que no hay un periodo de tiempo exacto y coincidente en todas las felinas.

Lo primero que debes saber es que el celo es un periodo natural del ciclo sexual de las gatas. Así que, si notas que tu gata comienza a maullar de forma lastimera y presenta un comportamiento diferente al habitual (se restriega contra las personas y las cosas, adopta posturas exageradas, se muestra más mimosa, etc.), no te preocupes, sólo está intentando llamar la atención de algún gato.

Si no estás interesado en que tu gata tenga crías, todos los veterinarios recomiendan operar al animal, ya que, la convivencia con una gata en celo puede hacerse muy pesada. Es mejor esterilizarlas, por tu tranquilidad, pero sobre todo por la tranquilidad de ellas, y por su salud, ya que esterilizándolas se reduce considerablemente el riesgo de tener tumores en las mamas y en el útero.

Pero, ¿cuánto dura el celo de una gata? Aunque, como ya hemos dicho antes, es difícil dar una cifra exacta de días, puesto que en algunas gatas dura más que en otras, podemos asegurar que la media es de una semana de duración. El celo de una gata se compone de dos periodos:

  • Proestro: puede durar hasta tres días y es cuando el animal se muestra más ruidoso con sus maullidos lastimeros y cuando presenta una actitud exageradamente mimosa.
  • Estro: periodo que viene tras el proestro, donde la gata puede mostrarse algo más calmada en actitud, pero en el que realmente está del todo receptiva a la fecundación por parte de un macho.

La duración de estos dos periodos puede ser de hasta una semana.

Pero, aparte de plantearte la pregunta de cuánto dura el celo de una gata, también te puedes plantear la duda de cuántas veces al año aparece. Lo normal es que se muestre dos veces al año, entre finales del invierno y principios de la primavera y entre finales del verano y principios del otoño, coincidiendo con los meses de más luz del año. Aunque, también, es posible que pueda aparecer el celo durante la primavera y el verano. Ten en cuenta que el celo de las gatas tiene mucho que ver con la climatología y las horas de luz solar, algo que en España abunda.