Los cachorros de perro recién nacido, necesitan ciertos cuidados concretos que normalmente se los proporciona la madre. Pero hay ocasiones en las que ésta no puede hacerse cargo de sus crías. Para estos casos, existen ciertas pautas que ayudan a los cuidados de un cachorro de perro en sus primeras semanas de vida.

Cuando hay que alimentar a estos cachorros sin la presencia de la madre, se les suele proporcionar leche en biberones. Cuando el cachorro llegue a las 4 semanas, se recomienda empezar con un proceso gradual de destete. Para ello se pueden utilizar patés aptos para cachorros o un pienso en grano específicos para cachorros de un mes. Este pienso se les puede dar tal y como sale del envase o mojándolo un poco en agua para que se ablanden.

Además de la alimentación, hay que estar muy pendientes de la temperatura, pues los cachorros de perro son animales que al nacer son muy sensibles a la hipotermia y pueden llegar a morir por quedarse fríos. Por ello, necesitaría una temperatura entre los 24-26 grados. Si no está la madre, se recomienda tener la habitación a esta temperatura o proveerles un foco de calor para lograr mantener esa temperatura.

Cuando llegan a la edad de unas 3 semanas, hay que tener en cuenta que comienzan a abrir los ojos. También es un buen momento para comenzar a darles la primera toma de antiparasitario. Normalmente cuando los cachorros de perro llegan a casa ya tienen unos dos meses, pero si se da el caso que tenemos cachorros más pequeños les tendremos que dar la primera toma sobre las tres semanas.

Por último, en cuanto al tema de la separación de los cachorros de su madre, no se recomienda hacerlo antes del mes o mes y medio, ya que sería demasiado prematuro y no les vendría muy bien para el desarrollo de las relaciones entre perros y podrían tener problemas.

Si tienes una mascota y es uno más en la familia, protégela y cuídala.