La cobaya o conejillo de Indias es una de las mascotas más cariñosas, sociables y divertidas que hay. Son roedores de tamaño mediano y quien haya tenido una sabe lo especiales que son.

Este animal tiene muchos nombres: conejillo de indias, cobayo, acure, curí, cuilo, cui, cuy, cuis. Se trata de una especie híbrida doméstica de roedor histricomorfo de la familia Caviidae.

Las cobayas son originarias de América del Sur y herbívoras, por lo que se alimentan únicamente de vegetales. Si tienes una en casa debes ofrecerles una dieta completa y rica en fibra para cubrir sus necesidades nutricionales.

A diferencia de otras especies parecidas como la chinchilla o los hámsteres, estos roedores son animales diurnos. Duermen por las noches y están activas por el día. 

Recuerda que son animales sociales y les gusta vivir en grupo, por lo que es recomendable tenerlas al menos en pareja para que sean más felices.

Si te empiezan a atraer estos roedores como mascotas te vamos a contar una serie de curiosidades:

Duermen con los ojos abiertos

Como lo lees. Resulta que las cobayas son animales miedosos ya que tiene mucho riesgo a ser atacados por depredadores, y siempre están alerta. Por este motivo, han desarrollado la capacidad de dormir con los ojos abiertos y poder así reaccionar a tiempo a cualquier movimiento. Algunas duermen siempre con los ojos abiertos y otras solo de vez en cuando.

No sintetizan vitamina C

Las cobayas no son capaces de crear la vitamina C llevando una alimentación normal, por eso deben ingerirla directamente en su dieta. Puedes ofrecerles alimentos que un alto índice de vitamina C como el pimiento rojo, las espinacas, el brécol o las fresas.

Es importante darles este suplemento diario ya que el déficit de vitamina C produce escorbuto, problemas dentales como un crecimiento anormal de los incisivos y problemas oculares.

Hacen la digestión continuamente

El sistema digestivo de las cobayas no tiene un tránsito por sí mismo, y es capaz de hacer la digestión porque ingiere nuevos alimentos y estos empujan a los anteriores. Por este motivo, deben tener siempre comida disponible ya que comen poca cantidad, pero muchas veces al día. Además, deben tener heno en su jaula porque les ayuda a hacer la digestión y a desgastar los dientes, que es importante para mantener una boca sana.

La primera cobaya europea perteneció a Isabel la Católica

Pues sí, la primera cobaya mascota perteneció a la Reina. Cuando los conquistadores españoles llegaron a Sudamérica se encontraron con las cobayas salvajes. Uno de ellos decidió coger una y llevársela como regalo.

Hay variedad de cobaya sin pelo

Pues sí, hay cobayas “calvas”. Se trata de la raza skinny, descendientes de una cobaya con una mutación espontánea que la hizo nacer calva en un laboratorio. Se reprodujeron fomentando el gen que les hacía perder el pelo, y así nació esta raza.

La principal diferencia es que son más vulnerables al frío por la ausencia de pelo y pueden resfriarse con más facilidad que el resto de cobayas.

Se comen sus excrementos

Puede resultar un poco asqueroso, pero tiene una explicación: las cobayas hacen dos tipos de excrementos, que solo pueden diferenciar ellas, y en ocasiones ingieren alguna de ellas. Lo hacen porque tienen los nutrientes necesarios para su organismo y así los aprovechan.

Son muy inteligentes

Las cobayas pueden aprender palabras y obedecer nuestras órdenes, pero, además, disfrutan resolviendo problemas y aprendiendo trucos nuevos. Hay muchos trucos sencillos y divertidos que puedes enseñarle a tu cobaya, pero también puede disfrutar del uso de juguetes y puzzles que le hacen pensar un rato.