Para descubrir la inteligencia de los gatos, sólo necesitamos observarles con atención.

Los seres humanos, caemos en el error de medir la inteligencia de los animales según la función que éstos cumplan para nuestro beneficio. En este sentido, muchas personas pueden pensar que los perros son más inteligentes, ya que son capaces de hacer cosas que nos resultan útiles a nosotros (proteger el hogar, traernos las zapatillas, etc.).

Pero la inteligencia en el mundo animal, debe medirse con otro rasero que está muy lejos de nuestro “humano” mundo. En el reino animal, la supervivencia, destreza en la caza y control espacio-temporal son las grandes cualidades que se deben resaltar.

En este sentido, podemos afirmar que la inteligencia de los gatos es inmensa.

Vamos a descubrir la inteligencia de los gatos con unos cuantos ejemplos:

  • El control que los gatos tienen sobre su propio cuerpo es sorprendente. Son capaces de caminar de manera sigilosa y elegante a través de lugares imposibles, estrechos o repletos de objetos.
  • Los gatos son magníficos y rápidos cazadores.
  • Los gatos tienen el sentido de la vista y del olfato muy desarrollado, lo que les hace poder estar alerta a todo. De hecho, en ocasiones parece que se adelantan a los acontecimientos, como si intuyeran lo que está a punto de ocurrir.
  • La autosuficiencia e independencia de los gatos es de sobra conocida.
  • Los gatos aprenden por imitación, llegando a ser capaces de abrir puertas manipulando el picaporte e incluso de utilizar el inodoro para realizar sus necesidades.
  • Los felinos poseen una gran capacidad de reconocer y explorar territorios. Les gusta tener todo controlado.
  • La inteligencia de los gatos se alimenta constantemente debido a su innata curiosidad.

No hay duda de que los gatos son animales enigmáticos, en ocasiones difíciles de entender. Pero parte de su encanto reside en esa extraña personalidad que les caracteriza.