Al igual que ocurre con las personas, el agua es vital para los perros. De hecho, la salud de tu mascota depende de que beba una cantidad de agua al día suficiente y adecuada para mantenerse perfectamente hidratados. Sin embargo, los perros a veces pasan por etapas en las que apenas toman líquidos, lo que unido a la pérdida de fluidos habituales puede provocarles problemas de salud graves.

Los motivos por los que un perro no bebe suficiente agua son diversos, y van desde el estrés hasta algunas enfermedades de tipo viral. También es posible que tenga algún tipo de herida en la boca o los dientes, que les produzca molestias que les impidan beber.

La mejor forma de prevenir los problemas de hidratación de tu mascota es estar muy pendiente de sus hábitos. Y, claro está, asegurarse de que siempre tenga agua limpia y fresca en su cuenco para que beba cuando le apetezca.

Otro consejo para que consiga una mayor cantidad de fluidos,es que le alimentes también con pienso blando, ya que suele tener más cantidad de agua. También puedes añadir un poco de agua a su comida habitual, para incorporar un extra de hidratación a su alimentación. O incluso, puedes hacer un caldo especial para él a base de carne y verduras con nada de sal. Otra alternativa, es que te plantees cambiar la dieta basada en pienso por otra en alimentos naturales, como pueda ser la dieta barf, que además tiene otras propiedades para mejorar el bienestar de tu mascota.

Si dudas de que tu perro esté correctamente hidratado, puedes probar a pellizcarle la piel entre sus omóplatos. Si su piel vuelve a su forma normal rápidamente es que está perfectamente hidratado, pero si observas que el rebote es lento, es muestra de que tu mascota no toma suficiente agua. También se pueden consultar las encías del perro; si están mojadas y resbalosas, todo está bien.

En caso contrario, o si notas que no bebe lo que debería, no dudes en acudir rápidamente al veterinario, para que le atienda cuanto antes ya sea de la deshidratación o de posibles dolencias que vayan aparejadas. La salud de tu mascota está en juego y se acercan los meses en los que correrá más y pasará más calor. No la descuides.