A todos los que sentimos una especial atracción por los elefantes, este caso nos ha llegado de lleno al corazón. Los elefantes son muy familiares y sociables, ¡no podrían vivir solos! Se ha demostrado, que tienen la capacidad de recordar y, cuando alguno de ellos fallece, el resto de la manada le vela durante largo rato. ¿No es para quererlos? Desde luego que sí…

Estamos seguros de que eso mismo piensa el pianista y defensor de los derechos de los animales Paul Barton. El músico inglés, reside en Tailandia desde hace alrededor de 20 años y su misión es la de tratar a los animales rescatados, viejos, maltratados y, la mayoría ciegos, que habitan en la montaña de Kanchanaburi, con su música. ¡Es increíble!  Si tienes la oportunidad, busca un vídeo en Youtube, te asombrará la reacción de estos “diminutos” animales…

Hace unos meses, las redes sociales difundieron un vídeo en el que Barton tocaba una pieza del mismísimo Bach para Lam Duam, una elefanta ciega de 62 años. El nombre de la elefanta significa en tailandés “Árbol con flores amarillas”. En pocos minutos, el vídeo se convertía en viral siendo compartido por todo el mundo, ¡qué maravilla!

En él, se puede apreciar como el animal responde a los estímulos musicales moviendo las patas y la trompa a la vez que se dirige al lugar donde se origina el sonido y es que el pianista se sitúa en medio de la selva con su piano para deleite de la comunidad elefanta. ¡Impresionante el poder de la música!

Estamos más necesitados de personas como Paul Barton…