Muchos hemos temido, en algún momento, el reto de educar a nuestro perro. Creemos que esta tarea es ardua y complicada, cuando lo que se necesita realmente es algo de paciencia, disciplina y constancia.

Si cumples estas tres reglas, acompañadas de mucho cariño y amor, te sorprenderás de todos los avances que puedes conseguir en muy poco tiempo.

Para lograr el reto de educar a nuestro perro, sigue las siguientes recomendaciones que vamos a indicar a continuación:

  • El castigo para nuestra mascota, cuando no hace lo que queremos, no es una buena opción. Nuestro perro no aprende así. Se bloqueará y temerá el momento de aprendizaje de cualquier actividad. Es mejor el refuerzo positivo. Con esto, queremos decir que es preferible premiarle cuando realice algo bien o cuando obedezca.
  • Las órdenes y pautas dadas a nuestro perro deben ser simples y directas, no muy elaboradas y complicadas, sobre todo al principio.
  • La paciencia debe ser tu gran aliada. No desesperes y con el tiempo recogerás los frutos del esfuerzo.
  • No emplees conductas agresivas como la fuerza física o los gritos para educar a tu perro. Lo único que lograrás es que se asuste.
  • Para educar a tu perro debes tener muy presente que no puedes tratarle como a  una persona. Sabemos que éste es un error que se suele cometer a menudo, ya que el amor y el cariño que sentimos hacia nuestra mascota hace que le hablemos, le tratemos y le consintamos como lo haríamos con un niño o un amigo.
  • Ante lo dicho en el punto anterior, debes estudiar la conducta de los perros y verás cómo ellos siguen a un líder. Tú debes ser el líder de tu perro y no al revés.

En el momento de vivir el reto de educar a nuestro perro, si observas que, pasado el tiempo, no hay avances en su conducta, no culpes al animal. Este es otro de los errores más comunes. Muchas personas se enfadan con su mascota. Si la educación de nuestro perro no mejora, debes tener claro desde este mismo momento que el fallo nunca está en el animal, sino en el educador.