Existe en el calendario de multitud de países el ‘Día de llevarse el perro al trabajo’. Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda o Estados Unidos lo tienen muy presente cada 24 de junio, un día en el que los empleados pueden acudir sin problema con el perro a la oficina.

Esta práctica puede chocar en España, donde no es algo muy habitual, pero lo cierto es que en grandes empresas cada vez están siendo más conscientes de los enormes beneficios que puede tener el permitir a los empleados que acudan al trabajo con sus mascotas.

En Estados Unidos, concretamente, esta práctica cada 24 de junio está muy implantada. Millones de personas acuden a su puesto de trabajo con su perro. Empresas como Google e incluso el Congreso de este país permite el acceso a los perros de sus trabajadores.

Los pioneros en España fueron los empleados de la empresa Affinity. El equipo de Recursos Humanos de las oficinas de Sant Cugat del Vallés, creó una zona ambientada para las mascotas de sus empleados. Pero pronto el espacio se amplió. Hoy permiten que los perros puedan estar en cualquier espacio de la oficina. El único requisito es que los empleados, dueños de las mascotas, sean responsables y se hagan cargo de ellas en todo momento y velen por el cuidado de su mascota. En esta empresa ya llevan años poniendo en práctica esta saludable costumbre de permitir que los perros acompañen a los empleados a la oficina.

Los beneficios de que una persona pueda acudir a su puesto de trabajo con su perro, aseguran, son muchos. Por un lado, la presencia de estos animales facilita la comunicación entre las personas y disminuye la posible tensión creada dentro de las relaciones personales propias del trabajo. Asimismo, los perros provocan un acercamiento más natural entre los miembros de un equipo de trabajo.

Además de esto, los empleados mejoran su productividad. Muchas personas tenían que sumar al estrés laboral propio de su puesto, la preocupación que les provocaba el pensar que su perro se quedaba solo durante gran parte del día, el tiempo que durara su jornada laboral. Poder acudir con el perro a la oficina genera tranquilidad para los dueños de estos animales, lo que les permite concentrarse mejor en sus tareas.

Algunos problemas que se pueden generar si se permite que en las oficinas entren los perros de los empleados, aún deben pulirse, como son el tema de las personas alérgicas o con miedo a estos animales. Pero de momento, todo apunta a que la práctica, compensa.