Si has elegido tener un gato como mascota, seguro que te gustará saber cuáles son las enfermedades comunes en los gatos domésticos. Aunque esté vacunado y lo cuides muy bien, siempre puede enfermar y en algunos casos necesitarás la ayuda del veterinario para encontrar remedio.

Al igual que las personas pueden padecer alergia, lo mismo puede ocurrirle a tu gato; y en este caso lo más probable es que tenga síntomas respiratorios, como estornudos, tos, mucosidades… O cutáneos, como picor intenso y persistente y lagrimeo de ojos, ¡no los pases por alto!

Otra de las enfermedades más comunes, es la bronconeumonía, que consiste en una inflamación de los bronquios y los alvéolos pulmonares. Se produce por la infección de un virus, haciendo que tu gato tenga los ojos llorosos, mucosidad abundante, tos e incluso úlceras en la boca.

Tu mascota también puede ser víctima de la gripe: tos y estornudos, congestión nasal y mucha mucosidad densa… Esos son los principales síntomas. Igualmente, si observas que tu gato lagrimea mucho o tiene legañas puede estar padeciendo una conjuntivitis.

Normalmente cuando los gatos son pequeños pueden sufrir episodios gastrointestinales, a causa de un virus, parásitos, infección bacteriana o porque tu gato haya ingerido alimentos en mal estado. En este caso los síntomas que presentará tu felino serán: vómitos, diarreas, dolor abdominal, pérdida de apetito, debilidad o apatía.

Acude al veterinario porque se puede deshidratar rápidamente y peligrar su vida. Ácaros, hongos o bacterias también pueden provocarle otitis. Te darás cuenta si tu gato tiene una secreción marrón por las orejas. Hay enfermedades que no se pueden evitar pero otras sí. Por ejemplo en el caso de los resfriados, evita que tu gato se exponga a cambios de temperatura, pase frío o esté en corrientes de aire. Y, por supuesto, es importante que tenga una buena alimentación, una buena higiene, y a mano el teléfono del veterinario.