En toda España en 2013 se abandonaron un total de 140.000 animales, la gran mayoría perros. Según un estudio de la Fundación Affinity, el nuestro es el país de la Unión Europea que desatiende a un mayor número de mascotas.

Las asociaciones protectoras de los animales y los centros de acogida no se cansan de pedir responsabilidad a la hora de adquirir una mascota. Y con la llegada de la Navidad, este reclamo se intensifica, ya que muchas personas se los regalan a sus hijos sin tener en cuenta todo lo que conlleva, lo que puede producir, a la larga, deseos de deshacerse del animal.

A pesar de las campañas de concienciación, las elevadas cifras de abandono se mantienen más o menos estables año tras año. Los 140.000 abandonos de 2013 supusieron una bajada del 2,3% respecto a 2012. La tendencia, eso sí, va ligeramente a la baja desde 2008, año del inicio de la crisis, cuando se registró el mayor número de desamparos de animales en España de los últimos 16 años, con un total de 156.858.

Los principales motivos de abandono son, según las investigaciones, el factor económico, las camadas indeseadas, el fin de la temporada de caza, la pérdida de interés por el animal y su comportamiento. El estudio también pone de manifiesto que una forma muy habitual de que un animal entre en un hogar es como regalo para uno de sus miembros, un hecho que comporta riesgos puesto que la decisión no la toma la persona que se va a responsabilizar de él.

Además, desde la Fundación Affinity recuerdan que abandonar un animal en España se considera un delito desde el año 2006. Por ejemplo, en Cataluña, donde se abandonan unas 30.000 mascotas al año, está penado con una multa de entre 400 y 20.000 euros. Las multas más altas se aplican cuando el abandono del animal implica un riesgo para él.